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martes, 8 de enero de 2013

ORACIÓN PADRE LUIS FARINELLO


ORACIÓN DEL PADRE FARINELLO      QUE CAUSÓ CONTROVERSIA


Esta oración fue dicha en la apertura del 129º Período Ordinario de Sesiones del año 10 de Abril de 2011, 17:13:01 pm. en el Senado de Argentina.
Cuando se le pidió al religioso padre Luis Farinello que realizara la oración de apertura en el Senado de la Nación, todo el mundo esperaba  una oración ordinaria, pero esto es lo que ellos escucharon:

"Señor, venimos delante de Ti este día para pedirte  perdón y para pedir tu dirección. Sabemos que tu Palabra dice: 'Maldición a aquellos que  llaman "bien" lo que está "mal" y es exactamente lo que hemos hecho.

Hemos perdido el equilibrio espiritual y hemos cambiado nuestros valores.
Hemos explotado al pobre y hemos llamado a eso "Distribución de la Riqueza".
Hemos recompensado la pereza y la hemos llamado "Planes  Sociales".
Hemos matado a nuestros hijos que aún no han nacido y lo hemos llamado "la Libre Elección".
Hemos dejado que maten y roben y lo hemos llamado "Derechos Humanos".
Hemos sido negligentes al disciplinar a nuestros hijos y lo hemos llamado "Desarrollar su
Autoestima".
Hemos sido corruptos y abusado del poder y hemos llamado a eso "Política".
Hemos codiciado los bienes de nuestro vecino y a eso lo hemos llamado "Tener Ambición".
Hemos contaminado las ondas de radio y televisión con  mucha grosería y pornografía y lo hemos llamado "Libertad de Expresión".
Hemos ridiculizado los valores establecidos desde hace mucho tiempo por nuestros ancestros y a esto lo hemos llamado "Obsoleto y Pasado".

¡Oh, Dios!, mira en lo profundo de nuestros corazones; purifícanos y líbranos de nuestros pecados. Amén."

La reacción fue inmediata.
Un Senador abandonó la sala durante la oración. Tres más criticaron la oración del Padre
calificando la oración como 'un mensaje de intolerancia'‘. Durante las semanas siguientes, la iglesia  donde trabaja el Padre Farinello recibió más de 5000 llamadas telefónicas, de las cuales sólo 7 fueron desfavorables. Esta iglesia recibe, ahora, peticiones del mundo entero (la India, África, Asia...) para que el Padre Farinello ore por ellos.


Debo aclarar que esta es una invocacion del pastor Joe Wright, de octubre del 2007, en la cámara de representantes de Kansas EEUU y que causó revuelo en USA

lunes, 10 de diciembre de 2012

PIGMALIÓN Y GALATEA


PIGMALIÓN Y GALATEA

Solamente Ovidio nos ha dejado esta leyenda y por esto a la diosa del Amor se le llama Venus. Es un excelente ejemplo de cómo Ovidio presenta un mito.



En Chipre, un joven escultor de gran talento llamado Pigmalión era un misógino declarado;

Odiaba los defectos que la naturaleza había puesto en las mujeres,

y mantenía la firme decisión de no casarse jamás; su arte le bastaba, decía. Sea que no pudiera arrancar de su espíritu tan fácilmente como de su vida el objeto de esta desaprobación, sea que pretendiera modelar una mujer perfecta, demostrar a los hombres las deficiencias de una especie que le era imposible soportar, siempre ocurría que la estatua a que dedicaba todo su genio representaba una mujer.

     Con extremo cuidado, pasaba y repasaba largos ratos su cincel sobre la estatua de marfil, que por fin se convirtió en una exquisita obra de arte. Pero no estaba todavía satisfecho. Día tras día trabajaba en ella y al embrujo de sus dedos se iba volviendo cada vez más bella. No había nacido la mujer, ni se había esculpido la estatua capaz de rivalizar con ella. Cuando llegó el día en que no le fue posible añadir ninguna perfección, su creador sintió en sí algo extraño: se enamoró apasionadamente de la forma nacida de sus manos. A decir verdad, la estatua no parecía tal; nadie la hubiera creído de marfil o de mármol, sino de carne humana que simulaba por un momento la inmovilidad. Pues tal era el maravilloso poder de este joven esquivo que poseía el arte más sublime: el de disimular el arte.



     Pero desde ese momento, el sexo que siempre despreció le dio cruel réplica. Ningún amante transido de amor por una virgen viva sufrió jamás una pena tan desesperada como la de Pigmalión. Posaba sus labios sobre los labios rígidos que no podían devolverle su beso; acariciaba sus manos y su cara y la estatua permanecía insensible; la estrujaba en sus brazos, pero ella seguía impasible y fría. Durante algún tiempo intentó simular, como hacen las niñas con sus muñecas. La vestía con trajes suntuosos, cambiándolos de color, y trataba de imaginarse que era feliz. La colmaba de los presentes que tanto complacen a las jóvenes: pajaritos, flores y las brillantes lágrimas de ámbar que lloran las hermanas de Faetón, e imaginaba que se lo agradecía rendidamente. Por la noche, la tendía sobre un lecho y la envolvía en cálidas y suaves mantas, como hacen las niñas pequeñas con sus muñecas. Pero él no era un niño, ni podía continuar durante mucho tiempo este juego, y pronto renunció. Amaba un objeto sin vida y era terriblemente desgraciado.

     Esta pasión tan singular no tardó en conocerla la diosa del Amor. Venus se interesó por aquel sentimiento tan poco frecuente, por aquel amante de una especie nueva, y decidió ayudar al muchacho que podía ser amante y a la vez original.

     La fiesta de Venus se celebraba extraordinariamente en Chipre, la isla que eligió la diosa cuando surgió de la espuma. Se le ofrecía gran número de becerras blancas como la nieve con sus cuernos dorados; el olor divino del incienso se elevaba de sus numerosos altares y se extendía por toda la isla; las multitudes acudían a sus templos, no había amante desairado que no fuera allí suplicando que el objeto de su amor se decidiera al fin a escucharle. Y allí también lógicamente estaba Pigmalión. Sin atreverse a pedir más, suplicaba a la diosa que le hiciera hallar una muchacha parecida a su estatua. Pero Venus ya sabía su verdadero deseo, y para demostrarle que acogía favorablemente sus súplicas permitió que por tres veces se elevara hacia lo alto, luminosa y reverberante, la llama del altar en que estaba postrado.

     Impresionado por esta señal de buen augurio, Pigmalión volvió a su casa, junto a su amor, la estatua que había plasmado y había robado su corazón. La encontró en su pedestal más bella que nunca. La acarició y retrocedió. ¿Era sólo una ilusión o realmente había sentido un poco de calor bajo sus manos? Depositó un prolongado beso sobre sus labios y éstos se humanizaron bajo los suyos. Tocó los brazos, la espalda. Como cera que se funde al sol, desapareció la dureza. La tomó por la muñeca y le sentía el pulso. “!Venus! – se dijo -. Esto es obra de la diosa”. Y con gratitud y alegría desbordantes, acogió a la amada en sus brazos. Sonrojose ella y sonrió.

     Venus honró la boda con su presencia, pero de lo que ocurrió después nada sabemos, salvo que Pigmalión otorgó a la muchacha el nombre de Galatea y que su hijo, Épafo, dio el suyo a la ciudad favorita de Venus.

EDITH HAMILTON. MITOLOGÍA. 1976.
    


viernes, 7 de diciembre de 2012

EL MONTE PARNASO


EL MONTE PARNASO
Antonio Fco. Rodríguez Alvarado


Monte de Grecia, actual Liakura, situado en la antigua región de la Fócida, en el nomos de Beocia. Considerado por los griegos como morada de las musas y de Apolo, el Monte Parnaso (o Parnassus) es la patria simbólica de los artistas. En la mitología griega, Parnaso fue hijo de Poseidón y de la  ninfa Cleodora, es el fundador del oráculo de Delfos, que luego fue ocupado por Apolo y las nueve musas (hijas de Zeus y de Mnemosina, la Memoria). Por expreso deseo de Zeus, cada una de ellas se transformó en protectora de una forma de arte o inteligencia, destinada a estimular el sentido creativo de los mortales. Y lo hicieron tan bien, que desde entonces, sus nombres son sinónimos de la inspiración, la aplicación, el esfuerzo y el éxito. Ellas son: Clío, musa de la Historia; Urania, enamorada de las constelaciones, fue protectora de la Astronomía y la interpretación de los signos zodiacales; Melpómene, de la Tragedia; Talía, del Teatro y la Comedia; Terpsícore, de la Danza y la expresión corporal; Calíope, de la Elocuencia y la Poesía épica; Erato, de la Elegía y la Poesía erótica; Polimnia, de los Cantos sagrados y la Retórica, y Euterpe de la Poesía lírica y la Música.

     Por estas razones se identifica al Parnaso como la patria simbólica de los poetas y, por extensión, se usa para titular recopilaciones de autores de las más prestigiosas obras artísticas y literarias.

     El Monte es famoso, además, por que fue en él donde se dio el origen del hombre: Los dioses en castigo al egoísmo y a faltas cometidas por los primeros hombres enviaron un diluvio del cual sólo Deucalión (hijo de Prometeo y la ninfa Climena) y Pirra (hija de Epimeteo y Pandora), reyes de Tesalia, se salvaron en una barca, navegando sobre las aguas nueve días y noches, cerca de la montaña Parnaso, hasta que el aguacero cesó y salieron de la barca, y pisando tierra firme de la cima del monte ofrecieron sacrificios a Júpiter, suplicándole que formara nuevamente el género humano. Pidiendo consejo a Temis (Justicia Divina), segunda esposa de Zeus,  que se había quedado en el oráculo de Delfos, recibieron la orden de caminar con la cara cubierta y  echar tras de ellos los huesos de su madre (piedras que son los huesos de Gea, la Madre Tierra). Las piedras de Deucalión se transformaron en hombres y las de Pirra en mujeres. El pueblo fue bautizado como Laos, que significa piedra.


     Colgado entre los riscos del Parnaso, está Delfos, donde se hallaba el importante oráculo de Apolo. Antiguamente, Pitón, una enorme serpiente había ocupado una cueva cerca del Monte Parnaso, en la Fócida, desde entonces asolaba la región, sembrando la muerte. Apolo fue a buscarla, la decapitó y construyó en el lugar, llamado Delfos, un célebre  santuario dedicado al oráculo, cuya sacerdotisa se llamó Pitonisa. Del monte Parnaso brotaban manantiales que formaban varias fuentes y la más famosa en la antigüedad era la sagrada fuente Castalia, que formaba al río Céfiso, rodeada de un pequeño bosque de laureles consagrados a Apolo. Cerca de esta fuente se reunían las musas y las ninfas, quienes bailaban, cantaban y declamaban  acompañadas de Apolo y su lira. Se decía que las cristalinas aguas de esta fuente eran mágicas y quienes la bebían alcanzaban la inspiración y la gloria.  Se considera a Delfos el centro del mundo, desde el siglo octavo antes de Cristo, afluían a él peregrinos de todas las clases sociales, de Grecia y de otras partes, y era el santuario más importante. Las respuestas a las preguntas que formulaban los visitantes, deseosos de conocer la verdad y la voluntad de los dioses para reconciliarse con los mismos, las pronunciaba una sacerdotisa en trance, llamada Pitia o Pitonisa, en tanto, un sacerdote políglota oficiaba como exégeta o intérprete natural de aquellas extrañas palabras. Se cuenta que hasta las gradas de aquel templo, se acercaban monarcas y generales, antes de emprender sus campañas de conquista.  El trance se creía causado por un vapor profético que salía de una grieta profunda excavada en la roca. Sobre ésta se hallaba situado el trípode en que se sentaba la Pitia o Pitonisa.

     Es de consideración, el lugar conocido como Rocas Fedríacas, que es un abrupto acantilado, rodeado de peñascos escarpados, situado en las estribaciones del monte Parnaso, a poca distancia del célebre Oráculo de Delfos. Desde ese lugar se precipitaban al vacío a quienes decían blasfemias o cometían profanaciones. El tribunal destinado a pronunciar el veredicto se reunía en el templo del Oráculo.


     Con 2,457 m de altura, el Monte Parnaso es una de las montañas más altas de Grecia y a sus pies se alzaban la ciudad y el templo de Delfos. El monte se yergue al este del sitio arqueológico y una parte del conjunto montañoso forma el Parque Nacional, fundado en 1938. De gran valor natural por sus bosques, valles y roquedos, así como las especies florales y faunísticas que allí viven, el monte regala una de las visitas panorámicas más bellas del país.

     Con una extensión de 3,513 ha (alrededor del 20% de toda la región, es visitado periódicamente. La época favorita para recorrerlo es durante los meses de mayo y junio, aunque en invierno se puede esquiar por las laderas septentrionales.

     El nombre Parnaso, parece provenir del hitita “parna”, casa y del sufijo pre-griego o pelásgico “-ssos” frecuente en topónimos.

     Con su enorme poder simbólico, el Parnaso es un tema común en las artes. Podemos mencionar el “Viaje del Parnaso”, obra de Miguel de Cervantes publicada el año 1614 que narra el viaje del propio autor al Monte Parnaso junto a los mejores `poetas españoles para librar una batalla alegórica contra los malos poetas. En pintura, Rafael y Mategna fueron algunos de los que se encargaron de darle forma y color al mítico monte.


lunes, 3 de diciembre de 2012

EL MÁS ALLÁ. Mito eslavo.


EL MÁS ALLÁ
Regiones eslavas

Tierra mágica y fantástica de las narraciones populares eslavas. El Más Allá, o el “Reino Tres Veces Diez”, se localiza más allá de este mundo y se le ubica en diversos lugares sobre la tierra o bajo ella, bajo el mar, o del otro lado de un denso bosque limitado por un río flameante. A menudo es el destino de un héroe en una búsqueda en la que tendría que escalar una montaña empinada o penetrar a profundas cuevas para llegar a él. El camino al Más Allá está vigilado por monstruos aterradores, dragones y otros peligros. Se decía que la tierra era fabulosamente fértil, con palacios que resplandecían con oro y plata. Por lo general, el objeto del viaje del héroe se relacionaba con el oro, por ejemplo, manzanas de oro o un ave del mismo metal.
     Una teoría en la que se basa la búsqueda heroica para ir al Más Allá y volver, es la que refleja la antigua creencia eslava en los viajes chamánicos inducidos por un trance en los que se decía que un chamán adquiría sabiduría y poder.

 Dicc. Universal de Mitología. Roy Willis.



viernes, 30 de noviembre de 2012

MIRRA MADRE DE ADONIS


MIRRA
Antonio Fco. Rodríguez Alvarado


     El Rey de Pafo (Chipre) Ciniras. Fue otro de los enamorados de la diosa Afrodita, la “Diosa de la Belleza”, por lo que fue el fundador de los 100 templos del culto a ella en la Isla de Chipre. Además, porque se consideraba que Afrodita nació en esta isla.      Cencreis, esposa de Ciniras, celosa de la idolatría de su esposo por Afrodita, y por la falta de atención del rey para ella y su hija, ofendió a la diosa declarando que su hija Mirra era más bella que la diosa, y ambas rechazaron venerarle. Afrodita se vengó, inspirando a Mirra una violenta pasión por su propio padre.
    Así Mirra, llamada también Esmirna, habiéndose enamorado de su padre, resolvió suicidarse pero Hipólita, su aya, aprovechando una ausencia de la reina por motivos religiosos en honor a la diosa Ceres, la convenció que podía satisfacer su pasión, y así, engañó a Ciniras llevando en la oscuridad a su lecho supuestamente a una joven bellísima enamorada del rey,  sin que Ciniras supiese quién era. Así ocurrió durante once noches, pero a la duodécima noche el rey quiso ver el rostro de la muchacha y al reconocer a su hija, horrorizado por el incesto, quiso darle muerte. Mirra huyó empavorecida y Ciniras fue tras ella blandiendo su filosa espada. Los dioses se compadecieron de la muchacha y la transformaron en el árbol de su nombre. Esmirna lloró amargamente, por eso, las lágrimas de su resina aunque perfumadas, son amargas. El furioso Ciniras, a pesar de que la transformación se había operado ante su vista, antes de autoexiliarse de la isla, descargó un golpe de espada sobre el tronco, que produjo una abertura por la cual diez meses más tarde nació Adonis. Afrodita quedó conmovida por la belleza de ese niño envuelto en el perfume de la madre, le recogió y se lo confió a Perséfone,  la diosa reina del mundo de los muertos, para que ésta le criara. Pero Perséfone se prendió del hermoso niño y rehusó devolvérselo a Afrodita. El debate entre las dos diosas fue arbitrado por Zeus, y se decidió que Adonis, el joven amante de las dos diosas, viviera un tercio del año con Afrodita, un tercio con Perséfone y un tercio donde quisiera. Pero Adonis prefirió pasar los dos tercios del año con Afrodita, y solamente el resto en los Infiernos. Al cabo de varios años, cuando Adonis estaba de caza, un jabalí, suscitado contra él, bien fuera por Perséfone para que muerto se quedara siempre con ella, o bien por Ares, celoso del joven, le hirió en el muslo y le mató. Se asegura que la rosa, blanca hasta ese día, tomó su color actual por la sangre de Afrodita, herida en el pie por una espina cuando corría en auxilio de Adonis. De la sangre de éste habrían nacido las anémonas, tan abundantes en primavera en el Oriente mediterráneo.
     Afrodita fundó en honor de Adonis un culto fúnebre que celebraban todos los años, en primavera, las mujeres sirias, y que se difundió por todo el mundo antiguo. Se plantaban en recipientes granos que se regaban con agua caliente; esas plantas crecían muy de prisa, pero morían muy pronto: eran los “jardines de Adonis”.

     Chipre. Del griego kypros, cobre. En esta isla se obtenía en abundancia. En latín cobre es cuprum.

     Mirra. La mirra es una sustancia resinosa y aromática. Se trata de la gomorresina (jugo lechoso) que se extrae del tallo de Commiphora  abyssinica, árbol de Arabia, común en el Medio Oriente y Somalia. Viene en forma de lágrimas y tiene un color rojizo.  Era considerada el perfume más afrodisíaco e irresistible.    Aparte del uso con valor erótico la mirra en Oriente se empleó entre los ungüentos del embalsamamiento de cadáveres de personajes de alto rango.
     Desde luego que sí que se ingería la mirra. Justamente uno de los motivos de su importación en el Imperio Romano era el gran uso que de ella se hacía como medicamento, no solo perfume. Dioscórides  que era médico de las legiones romanas de Palestina en el siglo I, después de describirla y hacer notar lo amarga que es, recomienda su ingestión en los siguientes casos: 
     "Se toma a modo de píldora la cantidad de un haba contra la tos duradera, ortopnea, dolor de costado y de pecho, fluidez de vientre y disentería. Elimina también los escalofríos febriles dos horas antes del ataque, tras mezclarla con pimienta y agua, bebida en cantidad de un haba. Y colocada debajo de la lengua y desleída sacando su jugo, elimina las asperezas de la tráquea y la ronquera. Mata también las lombrices y se mastica contra el hedor de boca".
Etimología: del latín (mýrra), con el mismo significado y este del griego antiguo μύρρα myrrha), probablemente de una raíz protosemítica. Compárese el árabe  مرّ (murr), “amargo”.
La palabra Adonis, es una forma helenizada del fenicio Adóni, “mi señor”.


martes, 27 de noviembre de 2012

LAGO AVERNO Y LA SIBILA DE CUMAS


LAGO AVERNO
Antonio Fco. Rodríguez Alvarado


     En griego los llamaban áórnos, pron. Afernos de donde infierno y averno; de a, sin, y ornix, ave Lugar en que no pueden vivir las aves. En Siria, en Grecia y en Italia, existían lugares volcánicos con antiguos cráteres, de donde procedían vapores mortales para los pájaros y animales pequeños.  Lago de Italia situado entre Cumas y Pozzuoli, a 16 km. al O de Nápoles, que ocupa el cráter de un volcán extinguido, tiene una forma circular con un perímetro de 3 km y una profundidad máxima de 35 m, tiene media milla de ancho; sus aguas, que son dulces, tienen un nivel de 2 m sobre el mar. Sus altas orillas estaban cubiertas de espeso bosque.

Imagen de Internet

En la antigüedad y debido a las emanaciones  de azufre que salían de él, se consideraba una de las entradas del infierno. Al SE. se ven las ruinas de un templo de Apolo, y al O., se encontraba la cueva de la Sibila de Cumas (4 m de ancho por 5 de alto), que daba entrada a las regiones infernales. Está a sólo 4 Km. de Pozzuoli. 


Imagen de Internet

Cumas. Ciudad fundada por griegos de la Calcídica (año 1050 antes de Jesucristo) cerca del actual Golfo de Nápoles. Se hizo famoso en la antigüedad por los oráculos de la Sibila  de su nombre. Todavía se conservan en parte las fuertes murallas de su acrópolis o ciudadela. Dédalo, huyendo del rey de Creta, Minos, pasó a ver a la Sibila, antes de continuar a Sicilia. Y allí fue donde Eneas consultó con la Sibila, en compañía de la cual bajó a los infiernos a buscar a Anquises, su padre .
Previamente ofreció sacrificios a las deidades infernales: Proserpina, Hécate y las Furias.

En el siglo V, la Sibila de Cumas, sacerdotisa de Apolo, propuso al rey Tarquino la compra de nueve libros de profecías. Por dos veces consecutivas, el rey rechazó la insinuación, alegando que el precio era demasiado alto, ante lo cual la sacerdotisa arrojó al fuego tres libros cada vez, y dobló el precio de los restantes. Finalmente, Tarquino decidió adquirir los tres últimos, que se conservaron en el templo del Capitolio y son conocidos como los Libros sibilinos. Los cuales sólo pueden ser consultados en las grandes ocasiones por funcionarios los cuales expresan ante el pueblo la interpretación de sus oráculos. En ellos se narraba el destino del estado romano y, se explicaba cómo alcanzar el favor de las divinidades extranjeras griegas y orientales.
Así, Apolo entró en Roma en 431, a raíz de una peste. Análogo motivo se aduce para explicar la introducción, en 293, del dios de Eleusis, Esculapio, simbolizado en la figura de una serpiente.



MASCOTA ETIMOLOGÍA


MASCOTA ETIMOLOGÍA

Se llama mascota a los talismanes u objetos a los que se atribuye la propiedad de dar buena suerte o de ejercer influencia benéfica sobre su poseedor. También se llama así a los animales domésticos de compañía, debido a que en cierta época se les atribuyó el poder de ejercer un influjo positivo sobre sus amos, creencia que hoy se ve confirmada por la medicina y por la psicología.

La palabra llegó al español procedente del francés mascotte 'amuleto', proveniente del occitano mascota 'hechizo', 'embrujo', que se derivaba, a su vez, de masca 'bruja', palabra de origen germánico o celta, también hallada en máscara.

http://elcastellano.org/