ALMA
Y
CUERPO
Antonio
Fco. Rodríguez Alvarado
POR MUCHO QUE EL TIEMPO
SE ENSAÑE CONTIGO
RASGANDO TU PIEL,
DESTRUYENDO TU CUERPO,
SÉ QUE TU ALMA CONTINUA,
DENTRO DE TI,
MÁS VIVA QUE NUNCA.
Xalapa,
Ver. 08.12.13
ALMA
Y
CUERPO
Antonio
Fco. Rodríguez Alvarado
POR MUCHO QUE EL TIEMPO
SE ENSAÑE CONTIGO
RASGANDO TU PIEL,
DESTRUYENDO TU CUERPO,
SÉ QUE TU ALMA CONTINUA,
DENTRO DE TI,
MÁS VIVA QUE NUNCA.
Xalapa,
Ver. 08.12.13
CORAZÓN
HERRUMBRADO
Antonio
Fco. Rodríguez Alvarado
Mi viejo y cansado corazón
Enlenteció sus latidos,
Dejó de golpear al pecho
Y se jubiló del amor.
Y ahora… que llegas tú
Él zarandea
de nuevo al tórax
Y pone a correr sus latidos
Y siente renacer por ti.
Pero nada le es fácil…
Tiene que sacudirse
La herrumbre que lo corrompe
Que lo oxida, que lo corroe.
Tiene que oxigenarse
Quitarse ese color marrón,
Por ratos amarillento,
Por ratos rojizo.
Tiene que percutir con fuerza,
Destapar sus vasos,
Para irrigar amor
Para llegar… a ti.
Pobre corazón, no esperaba
Una nueva oportunidad,
Jamás pensó…
Que volvería a amar.
Xalapa, Ver. 07.12.21
CIERRE
Antonio
Fco. Rodríguez Alvarado
¡Es mi vida!
Gritó ella.
¡Eras mí vida!
Susurré yo.
Caminé unos pasos…
La puerta…
se cerró.
Xalapa, Ver. 30.11.21
¡EUREKA!
El
por qué se exterminaron los dinosaurios...
Antonio
Fco. Rodríguez Alvarado
¡Al fin! después de
decenas de años de quemarme las pestañas de las neuronas, he encontrado la
respuesta, y puedo con suma alegría y orgullo exclamar: ¡EUREKA!
Aclaro, no es
serendipia. Todo es producto de una profunda investigación y análisis.
Vayamos al grano. La
tarde de ayer, 4 de noviembre del 2020, incursioné nuevamente en un portal del
tiempo y llegué justamente cuando estaban subiendo especímenes de flora y fauna
al Arca de Noé. Noé discutía con su familia acerca de la capacidad del arca
para albergar para su conservación todo lo encomendado por el Creador.
Concluyendo que era imposible un rescate total, no subió a ninguno de los
dinosaurios, condenándoles a la muerte. Y viendo que no había los suficientes
remeros para bogar durante el gran diluvio, utilizó a una veintena de ballenas
para que pudieran remolcarlo el tiempo necesario hasta que las aguas volvieran
a su nivel.
La hiel derramada por
el dolor, la amargura y el desabrimiento de millones de dinosaurios,
convirtiose, en amalgama de grandes detritus orgánicos, en petróleo en el fondo
abismal de los océanos.
Toda esta barbarie no
quedó escrita en el sagrado libro para que no fuera conocida por las
generaciones futuras y sobre todo para que la actual Sociedad Protectora de los
Animales no fuera a sancionarlos por tal crueldad.
Es muy doloroso
describir detalladamente toda esta historia, por lo cual fui lo más sucinto
posible para relatarla.
Gracias por su lectura
y comprensión.
Xalapa, Ver. 04.10.20
LA
RECREACIÓN DEL MUNDO
Antonio
Fco. Rodríguez Alvarado
Ocasionalmente, disfruto irme a sentar sobre las finas arenas de las vastas playas de nuestro inmenso mar tropical, y caminar descalzo, brincando por ratos para chapotear con mis pies sus tibias y cristalinas aguas. Mirar el mar, y sentir mi espíritu pleno, entre la tierra, el cielo, el agua y el candente calor del sol.
Tan entusiasmado me encontraba, que me
puse a meditar, y mi cuerpo se reanimó con
la frescura y humedad del viento.
Aspiré el aire y el virginal aroma marino, me trajo las imágenes de hermosas
sirenas que entonaban una melodiosa canción,
ellas, como sacerdotisas del mar imponían en sus cantos el embrujo que
obnubilaba nuestras mentes, volviéndonos esclavos de su voluntad.
De momento, el viento arreció con tal
fuerza que empezó a abatir las altas palmeras, cuyos troncos pendulaban entre
el cielo y la tierra, era tal su furia que arrancó casi la totalidad del espeso
verdor. Solamente los resistentes y flexibles uveros resistieron con estoicismo
el embate del fuerte y breve “Norte”. Afortunadamente, este evento, me libró de
la confusión mental en que me hallaba.
Ahora, sólo estaba espantado por todo lo sucedido. En gratitud, me sentí grande, y a la vez solo,
cómo un punto perdido, como una arena de mar.
Era temprano aún. Algo en mi interior me
decía, que debía de permanecer más tiempo en este lugar. Acaté este instinto o presentimiento que no
sabía a dónde me iba a llevar. Me senté nuevamente, mirando por encima de la
superficie del mar hasta topar mis ojos
con el lejano horizonte que se encontraba semioculto por un par de hermosas y
grandes islas.
Empezó a atardecer. Parecía que el Sol
estaba desesperado por irse, se movía con mayor rapidez y mudaba repetidamente
su color, en un abrir y cerrar de ojos se precipitó limpiamente al mar, sin
levantar su oleaje, sin calentar sus aguas, y tiñó momentáneamente al azul
marino de un rojo y amarillo incendiarios, como las flamas de una hoguera. Las
aves volaron, raudamente también, a buscar sus nidos.
El viento fresco y húmedo, se había
oscurecido. Se estaba desprendiendo del cielo el negro manto de la noche,
cubriéndolo todo. Se hizo un silencio espeso, sólo roto por el estallido de
alguna rezagada ola.
Y después, siguiendo el mismo camino. Se
desprendió de las alturas un vaho
oscuro, era el sutil ropaje que cubría a la Luna, ya liberada envió sus haces de luz cuyos brillos
marmóreos difuminaron la negrura aclarando el entorno.
La antítesis del día pletórico de luces
multicolores, lucía ahora toda una hermosa gama claro oscura. El mundo tiene
dos rostros: el día es hombre, y la noche es mujer.
Al final. Me sentí testigo o espectador de
una recreación del Mundo hecha por el Creador del Universo.
Valió la pena que me haya quedado a ver
esta cosmogonía.
Xalapa, Ver. México.
02.11.21.
NOS
GRABÓ LA PIEL
Gloria
Echeagaray Blancarte
GREB
Nos grabó la piel
el tiempo vivido,
locos sobre la carne
y anhelos desbocados,
de aventuras prohibidas
entre lo intenso y lo
breve.
No habrá más citas,
ni previas ni ha
escondidas
donde pusimos la vida
y morimos un poco.
Largos silencios
que nos recuerde que
amar
no fue pecado.
Se me olvidó decirte
lo que tanto cuesta
decir ...
TE AMO.
Mazatlán,
Sin. México Noviembre del 2021
REENCUENTRO
Antonio
Fco. Rodríguez Alvarado
Regreso, después de
tanto tiempo de estar sin ti.
Y al vernos, corremos a
encontrarnos con felicidad, con ansías.
Nos estrujamos
fuertemente, como queriendo fundirnos uno dentro del otro.
Nuestras cabezas
chocaban entre abrazos y besos que parecían dentelladas salvajes.
Gemidos, gritos,
suspiros e interminables te amo llenaron de sonoridad nuestros oídos,
Excitando nuestra
pasión, nuestros sentidos.
Alzo la cara y veo el
fuego de tus ojos, y mi boca se vuelve una hoguera
Que clama por más de la
dulce miel que tus labios encarnados
Prodigan en cada uno de
tus besos.
Y después, mis besos
buscaron el salado sabor
Y el afrodisíaco aroma
de tu piel,
Que poro a poro
rezumaban, excitando mis deseos por ti.
Parecíamos dos
bárbaros, cuyos instintos habían invernado
Y al vernos, éstos
atrozmente despertaron
Y se aferraron a buscar
cada uno
El calor que emanaba
del otro.
Xalapa, Ver. 18.10.21