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martes, 18 de agosto de 2015

EL PREMIO INESPERADO Antonio Fco. Rguez. A.

EL PREMIO INESPERADO
ANTONIO FCO. RODRÍGUEZ ALVARADO




     Ese mediodía estaba en mi cuarto de estudio leyendo y escribiendo  el producto de mis investigaciones sobre nuestras culturas prehispánicas, cuando veo llegar muy emocionada a mi esposa Lupita diciéndome: ¿Qué crees? ¡Aquí te traigo la convocatoria de la SEV, para que participes con una leyenda o un cuento!

     ¿Qué… le dije? ¡Pero si yo no soy escritor de leyendas ni de cuentos, yo soy escritor de libros sobre historia antigua de México!

     ¡Pues con todo lo que sabes, tienes el acervo y el talento para escribir cuentos y leyendas sobre nuestras raíces culturales! Inmediatamente, me contestó ella.

     Es muy difícil ganarle a una mujer, por lo que opté por decir: ¡OK, lo intentaré!

     ¡Muy bien, sabía que te iba a interesar! Me contestó.

     Leímos la convocatoria: Tenía una fecha de recepción de los trabajos, y otra para informar solamente a los ganadores el resultado del Concurso.

     Comimos y me fui a mi trabajo vespertino en el IMSS, 6.5 horas en mi trinchera de la Consulta Externa (Eterna) de los 36 pacientes diarios.



     Esa noche, ya de regreso en casa, Lupita me preguntó: ¿Y bien, sobre qué tema quieres escribir?

     ¿No sé, pero pienso que debe ser sobre seres sobrenaturales? Le contesté.

     E inmediatamente, y antes de que ella me respondiera le volví a decir: ¡Tiene que ser sobre chaneques, tengo varios años queriendo escribir algún cuento o leyenda sobre ellos sin lograrlo!

     ¡Excelente!
     ¡Pues… adelante! Me contesto.



     Me senté a escribir y comencé por  recordar, por conjuntar viejas historias leídas y  escuchadas, me trasladé a mi niñez sentado en la playa del lago de Catemaco, donde algunas noches, platicamos sobre monstruos y aparecidos; me trasladé también a San Andrés Tuxtla, escuchando a mi primo Quintín Alvarado hablar sobre chaneques blancos y negros en las aguas del Tajalate. Me acordé también del pequeño grupo de mis mejores amigos de la preparatoria: Óscar Aguirre Ramírez (hijo del famoso brujo Don Gonzalo Aguirre), Jesús Cárdenas Escobar e Ignacio Uscanga Escobar. De una inolvidable experiencia que tuvimos mi sobrino Roberto Armengual Cadena en Playa Escondida, y de mi primo Carlos "Caco" Rodríguez Elías y su amada Nanciyaga, así como de uno de mis grandes maestros sobre seres sobrenaturales, mi amigo Antonio García de León. Por lo qué en menos de una hora ya tenía los argumentos, los seres sobrenaturales, los lugares y los personajes del cuento. El resto iría apareciendo sobre la marcha.




     







     Al día siguiente, Lupita leyó mi primer borrador, se hicieron bastantes modificaciones. Y la noche de ese mismo día continúe trabajando el cuento. Con nueva modificación por parte de mi correctora.

     ¡Cada una de esas noches me llevaba el trabajo a mis sueños, y dentro de ellos, aparecían nuevos enfoques, nuevas ideas!



     A la siguiente mañana, nueva lectura con Lupita, esta vez con aceptación y agrado de ambos. El trabajo en esas tres mañanas y dos noches sirvieron para escribir el cuento. Nos gustó tanto que inmediatamente lo enviamos al Concurso.

     En tanto, yo por una inveterada manía, seguía casi a diario alimentando mi cuento, añadiendo seres sobrenaturales, fotos, dibujos, etc. Hasta dejarlo cuatro o cinco veces más voluminoso que el original (el enviado al Concurso).

     Estuvimos muy pendientes de la fecha del resultado del Concurso, y nada, no aparecía nada en la página de Internet de la SEV (Secretaria de Educación de Veracruz).

     Lupita y yo perdimos todas las esperanzas de haber logrado alguna premiación en el Concurso. ¡Ah, pero nuestro gran premio fue la satisfacción de haber logrado hacer un cuento que nos haya encantado a los dos!

     Un cuento, que yo en lo personal, tenía de dos a tres años en quererlo hacer, pero no había tenido la presión,  la motivación o la inspiración  para realizarlo.




¡DIOS APRIETA PERO NO AHORCA!

     Cerca de un mes después, previo a  entrar a mi consultorio, me encontraba sacando unos recetarios y unas incapacidades de mi lockers, cuando sonó mi teléfono celular:

     ¿El señor Antonio Francisco Rodríguez Alvarado?

     ¡Si, su servidor!

     ¡Señor Rodríguez, le estamos hablando de parte de la SEV, para informarle que usted se ha hecho acreedor a una Mención Honorífica por su cuento sobre los Chaneques, y lo esperamos este próximo lunes en el auditorio de la SEV en Xalapa para hacerle su entrega en una ceremonia oficial. Por favor no falte… Gracias.

     ¡Gracias, gracias! Respondí por inercia.

     ¡Me quedé estupefacto!

     ¡Era algo que no esperaba!

     ¡No sabía si llorar, o gritar de alegría!


     Me dirigí a mi consultorio, me eché agua de la llave en el rostro para que no se notara que había llorado e inicié la consulta…

     ...y

     ¡Esperé a que anocheciera... alguien en casa se iba a emocionar aún más que yo!






domingo, 16 de agosto de 2015

EL NAZI CONTRA EL CATEMACO Antonio Fco. Rguez. A.

EL NAZI
VS EL CATEMACO
ANTONIO FCO. RODRÍGUEZ ALVARADO


El Ángel de la Independencia

     Esa noche de diciembre de 1970, definitivamente no pude dormir, tenía  16 años de edad, y estaba muy emocionado, era la primera vez que iba a conocer nuestro México, D. F. Me la pasé “soñando despierto”, conocía México por las estampitas de los álbumes, así que me imaginaba que el Palacio de Bellas Artes, lo iba a encontrar a 2 o 3 cuadras del Monumento a la Revolución, y éste igual de cerca del Zócalo y del Palacio de Los Deportes, o del Ángel de la Independencia.


Palacio de Bellas Artes. Internet.

     Era tal la mentalidad de los provincianos que cada vez que escuchábamos decir la Cd. de México, al momento lo asociábamos a la sede del  Presidente de la República.


La Torre Latinoamericana. Internet

     De lo que si estaba seguro por haberlo leído, era la hermosa distinción que tenía de “La Ciudad de Los Palacios”, y de ser “En todo el Mundo la ciudad con el mayor número de Museos”.

     A las 7 de la mañana, mi mamá me dio a desayunar una rica  milanesa con papas, guacamole y una salsa picante, un jugo de naranja, ah, y mi sabroso y caliente café de olla. Ya para despedirme con un par de lágrimas en los ojos me dio la bendición. Toda una belleza mi querida madre.

     A las 8 en punto llegué al ADO en donde ya me esperaban mis dos grandes amigos fraternos y anfitriones Richard y Donald Cox, ellos siempre fueron muy afectuosos y atentos conmigo, vivían en Catemaco con su papá, un norteamericano que trabajaba en investigaciones sobre el barbasco; la mamá de ellos vivía con Melissa, la hija mayor en el D. F.


Monumento a la Revolución. Internet

     Todo el largo trayecto nos la pasamos escuchando música de una grabadora. Alrededor de las 7 de la noche llegamos a la central del ADO, ubicada en Fray Servando Teresa de Mier, tomamos un taxi y llegamos a un enorme Multifamiliar de la Colonia Balbuena, en donde ya nos esperaban dos hermosas mujeres: su mamá y su hermana. Aunque no me conocían, me agradó el cariño con que me recibieron. Siguieron varias horas de pláticas y una rica cena de huevos con tocino y un rico caldo de  frijoles bayos. Ahí me enteré que la mamá era de Carrizal, Ver. y que tenía una gran tortillería “La Veracruzana” ahí mismo, cerca del departamento. A la mañana siguiente, después de desayunar acompañamos a la mamá al negocio, e incluso entre los tres la ayudamos a repartir arriba de unos triciclos o “diablos” las entregas a diferentes establecimientos, se nos fue la mañana trabajando y  divirtiéndonos  con los “diablos”.


Multifamiliar Jardín Balbuena. Internet

     A media tarde mis amigos me pidieron que los acompañara a saludar a sus conocidos y amistades, así que un ratito aquí y un ratito allá, hasta que Ricky llamando la atención de Donald exclamó: -¡Pero que bárbara!, ¡Es Juliette! Contestó Donald. Todo un cromo de una rubia dieciseisañera, con minifalda, casi, casi corrimos hacia ella, quien inmediatamente reconoció a sus amigos, nos presentaron y nos quedamos todos platicando un buen rato. Yo en lo personal, quedé un poco desilusionado al escuchar que hablaba más caló que formal (era lo último, lo snob), sentí que demeritaba mucho su linda imagen.


Imagen de Internet

     Regresamos al departamento, Melissa ya había regresado, trabajaba de secretaria en unas factorías. Nos quedamos platicando mis amigos y yo con la mamá, un poco más tarde, cenamos una ensalada de verduras y nos fuimos a acostar. Al día siguiente repetimos “Operación diablo”, nos sentíamos muy bien de poder agradecer las atenciones de su mamá apoyándola con las entregas.

     Y nuevamente al regreso ver ocasionalmente a Juliette, acompañada de amigas en los pasillos en lo alto del edificio, y saludarnos a señas con las manos y con una sonrisa o con un ¡Hola! o un ¡Adiós!

     Había momentos en que me salía de la casa y me distraía viendo a la gente caminando o platicando en los pasillos, por lo que me llamó la atención una señora joven y sexualmente atractiva la cual despedía muy misteriosamente de su casa, como no queriéndolo dar a notar,  a un tipo menor de edad que ella. Ricky me aclaró el misterio: -¡Mira, este es un triángulo perfecto, el marido es bisexual y le paga al joven, y como la esposa no es satisfecha por su marido, e inclusive él le niega dinero para sus gastos, entonces ella enamoró al joven exigiéndole que le pague lo que su marido le da!

Imagen de Internet


     Algunas vecinas han hablado con el administrador del Multifamiliar pidiendo que los corra, éste aduce que ya pasó el caso a sus abogados y que lo están investigando.

Palacio de Los Deportes. Internet


     Esa mañana pasamos por el Velódromo y estuvimos jugando basquetbol en unas canchas públicas que están afuera  del Palacio de los Deportes, en que los perdedores tienen que pagar dinero a los ganadores. Hicimos nuestra “reta” jugamos 4 juegos y  salimos casi a mano.

     En la Ciudad de México aún se respiraba el aire con sabor a triunfo de las futbolistas mexicanas.

     1970, Primer Copa Mundial Femenina de Fútbol en Italia. México 3er lugar y con jugadoras como Alicia Vargas “La Pelé” y María Eugenia “La Peque” Rubio admiradas por todos los aficionados del mundo. En la final Italia perdió 2-0 ante Dinamarca. Al año siguiente, 1971, en la Copa Mundial Femenina de Fútbol realizada en México, la selección ganó a Argentina, a Inglaterra y a Italia, para caer en la final ante Dinamarca por 3-0. Esa fue toda una gran época de orgullo e historia. Dinamarca, México e Italia las tres grandes potencias mundiales del fútbol femenino.

Imagen de Internet

     Nos regresamos a la Balbuena y nos encontramos a un grupo de jóvenes, algunos con aspectos de cadeneros, jugando ajedrez dentro de uno de los jardines, saludamos, algunos eran conocidos de Ricky y Donald. Había unas 6 a 8 motos, con arreglos de “Hells Angels”. Nos quedamos un rato viendo el juego entre ellos, en tanto mis amigos con mucha discreción, me iban poniendo al corriente: -¡El barbón de enfrente es el famoso “Nazi” jefe de la pandilla más grande de la Balbuena, vino acá para ver a Juliette, casi siempre anda “cruzado”, le gusta mucho el ajedrez, pero cuidado del que le gane, se le va encima a los “madrazos”, está bastante loco!


 Imagen de Internet

     Ya estábamos a puntos de irnos, cuando alzando la cabeza, me dijo muy sonriente el “Nazi”: -¡Güerito, veo que te gusta el ajedrez, espérate para echarnos un juego! Me esperé, siempre recordando los consejos de mis amigos. Sorteamos las figuras y me tocaron las blancas, inicié mi juego con una apertura siciliana,  fui acomodando pero sin atacar, más bien defendiendo mis avances. El “Nazi” me miraba a los ojos, sonreía y pedía a su pandilla cigarros para los dos, hubo un momento en que se puso a mascar una raíz, ¡es peyote! ¿gustas? Amablemente me negué: ¡Estoy tomando medicamentos, gracias! Me alarmó ver que los ojos se le iban poniendo rojos y que empezó a decir frases en forma espaciada como:

     ¡Yo soy Cabrón, de la Pentatlón!

     ¡Soy Malvado de la Alvarado!

     ¡Soy Galán de la Pantitlán!

     ¡Soy Gandalla de la Tacubaya!

     ¡Soy Catrín de la Jardín!

     ¡Soy Pendejo de la Vallejo!

     ¡Soy cusco de la Churubusco!


     Entre lo espaciado de sus frases, yo empecé a tener algunos “errores” en mi juego haciéndolo notorio al momento con alguna exclamación como: ¡Chin, ya la regué! ¡Otra vez! Errores míos que él iba aprovechando, pero sin encontrar la forma de darme el Mate. Así que en un momento del juego, lo miré a los ojos y le sonreí diciéndole: -¡Ahora sí, ya me tienes a dos pasos para darme el Jaque mate! Se quedó viendo el tablero, sin encontrar la jugada, volteó a ver a sus amigos y nada. Me atreví a explicarle la jugada, al momento que le decía: ¡Te haces el que no lo sabes, sólo para meter más suspenso al final! Y rematé diciéndole: ¡Felicidades, eres muy bueno… el primero que me gana en más de 2 años! Le agradó mucho mi comentario, volteó sonriente a ver a su gente y les dijo: ¡Cuiden mucho al güerito, es carnal, es chido! ¡Oye por cierto! ¿De dónde eres?

     ¿Yo..?

     ¡Yo soy Naco de la Catemaco!


     Ni mis amigos se la esperaban, así que ellos soltaron la carcajada, y le dijeron al Nazi:

     ¡Allá vivimos ahora, en Catemaco, Veracruz! 

     ¡Allá todos somos Nacos!

     ¡Esa derrota nos supo a gloria, nos habíamos escapado de que nos dieran una soberbia paliza el Nazi y toda su pandilla!




viernes, 14 de agosto de 2015

“EL CHOREJAS” Las Carpiotas. Antonio Fco. Rguez. A.

“EL CHOREJAS”
“LAS CARPIOTAS”

ANTONIO FCO. RODRÍGUEZ ALVARADO

Central de Ferrocarriles, Veracruz, Foto de Internet

     Carlos “Charly” Carrillo Estrada, nos invitó a todos los amigos del departamento de estudiante de medicina, a la boda de su hermana para ese fin de semana   

     Fue la primera vez que viajando en tren de Veracruz a Córdoba  éste hizo apenas 1 hora y media de recorrido, usualmente hacía de 2 a 2 horas y media y ello debido a que  ese sábado ni bajó ni subió mercancía en ninguna de las estaciones, Siempre era muy pintoresco ver a través de las ventanillas las poblaciones de Soledad de Doblado y la hermosa Cascada de Atoyac, de 8 metros de altura y 4 metros de profundidad, surcada por cuevas y cavernas. 

     Imposible pasar por Soledad de Doblado y no acordarnos de nuestro gran y querido amigo y colega Pedro "el Gordo" Fadul, QEPD.


Cascada de Atoyac, foto de Internet

     Llegando a Córdoba  "La Ciudad de los Treinta Caballeros", me fui a reportar con Tomás Ugalde Acosta, quien vivía a una cuadra de la Estación, estuve un rato con él y con su hermano Ángel y de ahí caminé rumbo al Centro, al Edificio Camacho donde vivía mi amigo Ricardo Vera Bravo, su abuelita nos invitó a comer unos ricos platillos de la región. (En el  departamento No. 14 de ese mismo edificio llegamos a vivir unos 3 0 4 años antes José Moreno Tolín, José Jiménez González y Joel Sosa cuando estudiamos en la ESBAO). Más tarde salimos Ricardo y yo a comprar el mandado de la abuelita, el Mercado Municipal nos quedaba relativamente cerca. Un tendero, amigo de Ricardo, nos regaló a cada quién una Coca-Cola de a cuartito, llevaba yo uno o dos intentos de tomarla cuando sentí que había algo que impedía que saliera bien el líquido, levanté la botella la chequé a trasluz y pude observar que tenía varias cucarachas pequeñas, le regresé el refresco al dueño y corrí a vomitar el poco líquido ingerido a los baños, estaba tan asqueado que hasta me apretaba el estómago con bastante fuerza hacía arriba, fue la primera vez que aplicaba la “maniobra de Heimlich” conmigo mismo, ese asco me acompañó toda la mañana y parte de la tarde. De regreso a casa con Ricardo, éste sacó una enciclopedia, se puso a leer, se me quedó viendo muy serio, y me dijo: -¡Estuviste a punto de ingerir la Blatella germanica, que es una cucaracha alemana, bautizada por nosotros comoCarpiotay te pudo haber enfermado de disentería, hepatitis y fiebre tifoidea, entre otras! Nunca supe cuando me hablaba en serio o irónicamente, así que no supe si agradecerle o mandarlo a volar.


Catedral Córdoba, Ver. Foto de Internet.

    En la tarde pasaron a buscarnos Rubén Daniel Domínguez Batista, Tomás Ugalde Acosta y Mario César Olvera Gasperín, nos fuimos todos a la Catedral de “La Inmaculada Concepción”, llegando nos encontramos a Eloy Cabrera Mina, a Erick Durante Debernardi (virtuoso baterista), a Armando Huerta Leyva, Marcos Castro (excelente acordeonista)  y a varios amigos más.

     Comento las virtudes de Erick y de Marquitos, porque era un deleite escucharlos tocando juntos, muy profesionales.


Charly Carrillo, Libertad, Erick Durante y Rubén Dguez.


     Un rato más, y llegó la hermosa novia, escoltada por sus damas de compañía, y amigos y parientes. Detrás de ella llegaron el novio y acompañantes. Al entrar observamos los lindos interiores de la Catedral. El padre procedió a realizar de una manera tan bella la unión de la feliz pareja ante la complacencia de todos los presentes.


Catedral de Córdoba, Ver. Imagen de Internet.

     Al salir del Templo, no podía faltar el ritual de dar varias vueltas alrededor del Parque Municipal, sonando las bocinas del coche nupcial.
  

     Ya en el Salón de Fiesta, nos acercamos a Charly y a su familia preguntándoles si podíamos ayudarles en algún preparativo, a lo que sus papás amablemente agradecieron y nos dijeron que no era necesario, que nosotros nos pusiéramos cómodos, como de la familia.


     Gracias a Dios ya se me había quitado el asco de las “Carpiotas”, porqué de tanta emoción de estar con inmejorables amigos; de sentir la felicidad de la familia tan bella de mí amigo Charly, y obvio, la alegría de los novios. Todo el salón se convirtió en un paraíso de bullicio, música  y diversión.


Con Ricardo Vera B y Demetrio Castillo Hdez. 35 años después.

     Perdonen que insista, pero ahí estaba Ricardo comentándoles, a todos los conocidos, la cara que puse cuando tomé parte del refresco. Casi todos soltaron grandes carcajadas. Respiré profundamente y sonreí comprendiendo que siempre hay amigos “chingoncitos”.


     La comida pasó todas las pruebas, la de la vista, la del aroma, la del gusto, y calientita como a mí me gusta. Charly y su hermano David se acercaron a comer conmigo.


     Esa noche conocí a más amigos, entre ellos al “Chorejas”, el cual se encontraba ya bastante “happy” disfrutando Brandy Terry Centenario

     Llegó un momento en que se sentaba uno un rato en diferente mesa para poder compartir con todos los amigos.


Con Eloy Cabrera M. y Armando Huerta L. 35 años después.

    Un poco antes de la medianoche empezaron a hablar con gran sobresalto en la mesa del “Chorejas”, y alguien de la misma mesa  se levantó gritando: -¡Le robaron su coche al “Chorejas”!


     Se habló a los retenes de policía y tránsito.  Varios de los amigos subieron rápidamente a sus coches tratando de alcanzar a los ladrones en las calles, Rubén se fue con un grupo en su Maverick, mientras tanto Tomás, Armando y yo nos subimos al volkswagen de Eloy, y éste empezó una carrera meteórica y desenfrenada volándose algunos topes y en una ocasión hasta las vías del tren, nosotros llegamos hasta “Fortín de Las Flores” y nos regresamos desilusionados de no haber dado con los ladrones. ¡Pero cuál fue nuestra sorpresa, qué al momento de aparcar, vimos el carro del “Chorejas” adelante del nuestro!


     Corrimos a ver el carro y estaba caliente del motor pero  intacto, todavía intrigados corrimos al Salón, alcanzando a ver que la hermana del “Chorejas” y un amigo de ellos lo ayudaban a  levantarse de la silla para llevárselo a casa. Pasaron junto a nosotros y se despidieron, el “Chorejas” emitió un sonido ininteligible. ¡Les dijimos adiós!



     Todavía con caras de incrédulos, nos reunimos con los demás amigos, quienes nos explicaron que:  ¡El “Chorejas”  le dio el carro a su hermana para que lo cargara de gasolina… y fuera por otra botella de “Terry”, y lo había olvidado!

     Una señora que estuvo atenta a todo este caos, exclamó: 

     -¡Válgame la Inmaculada Concepción, y los Treinta Caballeros!






     

jueves, 13 de agosto de 2015

HORNO PARA ASAR TOPOTES José Luis Domínguez

HORNO PARA ASAR TOPOTES
JOSÉ LUIS DOMÍNGUEZ

Foto de José Luis Domínguez

     Pepescas en chile y limón y unos topotes secos, fritos con su tomate, cebolla y chile y tortillas a mano.

¡Linda tarde para todos!
¿Ustedes gustan?

Foto de P Villegas Taxilaga

     Los topotes secos  se les llaman así porque son puestos frescos en un tapeixtle donde el humo de la leña los va secando hasta quedar completamente secos y así ya están listos para la venta. Y el tapeixtle se hace a base de caña tipo carrizo la cual es machacada con un mazo y raspada hasta quedar solo las tiras gruesas, después se van tejiendo hasta formar una especie de petate, el cual es puesto en un cuadro de block a una altura de un metro, con entradas en los extremos donde se mete la leña para secarlos.

Foto de P Villegas Taxilaga


Ya con las pepescas o los topote asados, luego molcajeteas chile y los pones al fuego y al hervir le pones los topotes y el limón y la cebolla  ya en tu plato.






martes, 11 de agosto de 2015

LIMONCILLO (Garcinia intermedia) Antonio Fco. Rguez. A.

“LIMONCILLO”
(GARCINIA INTERMEDIA)
 ANTONIO FCO. RODRÍGUEZ ALVARADO

Imagen de Internet

Garcinia intermedia Sinonimia, Rheedia edulis, es una especie de árbol de América tropical que produce una fruta sabrosa. En inglés se conoce como el mangostán gota de limón (un nombre que comparte con la estrecha relación y de manera similar degustación  de Garcinia madruno). En español se llama Mameyito, a pesar de que se conoce como Jorco en Costa Rica. En portugués se le llama Achachairú. El nombre Achachairú también se aplica a Garcinia humilis, otra especie nativa de Bolivia con el más grande, redonda o de frutas en forma de huevo (ver Achachairú). G. humilis se ha comercializado en Australia bajo el nombre Achacha.


     Se llama limoncillo o naranjillo (Ver., Oax. y Chis.); zapotillo (Oax.); ishbastié (Chis.), chichi de mono (Pue.).


Imagen de Internet


     El árbol de rápido crecimiento alcanza una altura de unos 20 metros. Es tolerante a una amplia gama de suelos, hasta una altitud de alrededor de 4.000 pies. Se puede cultivar con éxito y voluntad de fruta en una olla grande. Lo mejor con agua regular crece a pleno sol en un ambiente húmedo. Tolera temperaturas altas, pero probablemente no es resistente a las heladas. Tiene pequeñas flores, blanquecinas que son perfectas y hace un árbol ornamental atractivo, especialmente cuando en la fruta, que puede ser el año. Sus hojas son opuestas.

Imagen de Internet

     La madera es resistente a las termitas y se utiliza generalmente para la construcción de casas y para hacer postes y mangos de herramientas.


     El árbol se propaga generalmente a partir de semillas, aunque puede ser injertado. No se conocen cultivares con nombre. Las semillas pierden su viabilidad si se seca, pero pueden retener la viabilidad durante un período de meses si se mantiene húmedo.




    








El de la izquierda es Garcinia madruno

    Da frutos después de tan sólo dos años. Estos son bayas amarillas, carnosas de hasta 5X4 cm, ovoides, con el ápice agudo y la base redonda, glabas; contienen 1 o 2 semillas de hasta 2.8X1.2 cm; el fruto produce látex amarillo al cortarlo. Empiezan a brotar en mayo y maduran de junio a septiembre. Con una delgada corteza de color amarillo, naranja o rojo alrededor de una pulpa blanca. Ellos son comestibles y tienen un sabor dulce y amargo atractivo. Por lo general se come al cortarlo, aunque puede ser utilizado para bebidas, mermeladas y jaleas.

Es una especie ideal como árbol frutal no tradicional, de follaje ornamental, para sombra permanente, para establecer setos y cercas vivas y excelentes cortinas tapavientos. Se desarrolla bien sobre suelos poco fértiles y durante la estación lluviosa produce gran cantidad de brotes foliares de color blanquecino en sus primeros estadíos de desarrollo, que luego se van tornando rosados, amarillentos y verde claro, hasta alcanzar su característico color verde muy oscuro que a veces lo hace confundirse con un cítrico. Es un poquito difícil de reproducir y de cultivar en viveros por medio de semillas ya que estas pueden durar hasta 6 meses en germinar, pero bajo cualquier árbol adulto siempre encontraremos cientos y cientos de arbolitos que se pueden trasplantar en otros sitios.









                    




BIBLIOGRAFÍA:

Árboles tropicales de México. Instituto de Ecología. T.D. Pennington y J. Sarukhán. Segunda edición 1998. UNAM, Fondo de Cultura Económica. México, D. F.


Catálogo de nombres vulgares y científicos de Plantas Mexicanas. Maximino Martínez. Primera reimpresión 1987. Fondo de Cultura Económica. México, D. F.

Wikipedia.



viernes, 7 de agosto de 2015

ESCAPÁNDOSE DEL KÍNDER Antonio Fco. Rguez. A.


¡ESCAPÁNDOSE DEL KÍNDER!
(¡ATRÁPALO, ALLÁ VA!)
ANTONIO FCO. RODRÍGUEZ ALVARADO


Imagen de Internet

     ¡Atrápalo, allá va! gritaban dos policías en lo que corrían en pos de un chiquillo de 5 a 6 años de edad,  sobre el cual  tenían órdenes  de aprehender si lo veían en la calle en horas de clases. 

     Una vez a la semana Enrique Morales Moreno “Piñón” (QEPD) y yo nos escapábamos del kínder del colegio de monjas, realmente nos resultaba muy fácil y divertido juntar unas piedras junto al tronco de un viejo árbol de cedro, alcanzar una de sus ramas la cual llegaba a un callejón fuera del colegio, tirarnos sobre un cerro de arena y de ahí salir disparados rumbo al lago, vagar por gran parte de la playa admirando la inmensidad de él, recoger  en sus orillas unas “tejas”, tiestos de barro o tepalcates, y jugar competencias aventándolas sobre el agua con el fin de que “planearan” dando el mayor número de saltos sobre ella, ocasionalmente soltábamos una lancha de remos que estuviera amarrada a una gran piedra,  o al tronco de algún  sauce o apompo, y en caso de ser vistos tener que correr también de los pescadores y lancheros. ¡Ah, pero nuestra máxima dicha! era meternos al agua, así aprendimos a medio nadar. Nos quitábamos la ropa y nos metíamos en puros calzones. No había mayor placer que golpear y aventarnos el agua con nuestras manos y sumergirnos aguantando la respiración. ¡Cuántas veces  estuvimos a punto de ahogarnos cuando intentábamos llegar a un pilote clavado dentro del agua a unos 40 metros de la orilla! Fue nuestra primera gran odisea acuática, llegar hasta él.


Imagen de Internet

     Los días que me atrapaban me llevaban a la Comandancia Municipal en donde el comandante Don “Chimino” al verme esbozaba una gran sonrisa, me mecía los cabellos con la mano y me decía: -¡Mi amigo “El Gallón”, hoy es día de clases!  Él era gran amigo de mi papá Don Panchito Rodríguez, (quien era boticario y había sido Presidente Municipal)  tenía la consigna de “corregirme”, de esta manera Don Chimino me enseñó a leer por medio de  la “cartilla”, y lo hacía con gran paciencia y cariño que llegué a sentirlo como de la familia. Esas mañanas las pasaba yo aprendiendo a leer, y viendo como limpiaban y engrasaban sus viejos fusiles los policías, por lo que el olor a grasa era parte del ambiente del lugar.


Palacio Municipal, imagen de Internet

     Don Chimino que conocía muy bien el carácter regañón de mi papá, prefería mejor dirigirse a mi mamá, Doña "Toñita" Alvarado, que aunque ella no me pegaba, si me aplicaba la “ley del hielo”, me dejaba de hablar, y eso me dolía, creo que hasta más. Pero, por otro lado, las monjitas me expulsaban del colegio, y ahí sí que tenía que ir Don Panchito, quien nos tenía a todos sus hijos en el mismo plantel, y era uno de los mayores benefactores del mismo. A él no podían negarle nada pues, además,  siempre las apoyaba en caso de enfermedad. Así que me volvía a quedar en el colegio y en la primera oportunidad me escapaba siempre acompañado de mi gran amigo.


Imagen de Internet

     El lugar en donde estaba el  Colegio Rafael Guízar y Valencia, anteriormente había sido el hotel "Los Volcanes".

     A la salida de clases, nos dirigíamos a una tiendita que estaba enfrente del colegio, en donde comprábamos por cinco centavos un par de dulces tehuanos, o los dulces de melcocha y las famosas trompadas, que de tan duras más bien parecían “rompedientes”.




      En casa de “Piñón”, su papá, Don Jerónimo, de castigo lo ponía a trabajar en el molino de maíz. Don Jerónimo era otro gran señor. Varias veces lo acompañábamos en su camioneta a comprar costales de maíz a las comunidades cercanas. El trayecto era muy ameno pues a él le gustaba mucho cantar mientras manejaba, de él aprendimos varias canciones del folclore ranchero.

     ¡Del cielo cayó una rosa y en tu pelo se ha prendido… dime que tienen tus ojos que por ellos me he perdido!

     Pasamos mí amigo y yo a la primaria, ya no nos escapábamos, creció nuestro círculo de amigos y la mayoría nos íbamos a chapucear y nadar al lago, a playas más retiradas del centro, usualmente a una muy cercana a la conocida como “La Punta”, en donde una gran  rama de un árbol que se internaba al agua, nos servía para tirarnos nuestros “clavados”. 


Bañistas, imagen de Internet

     Cambiamos los dulces de trompadas por trompadas de pleitos infantiles  entre el mismo grupo. Frecuentemente “Piñón y yo nos liamos a golpes. Tanto que en una ocasión en que fui al mercado municipal, estaban él y su papá tomando un chocomilk en la nevería de Don “Chaluca” y al pasar escuché que le dijo a su papá: -¡Míralo ahí va, ayer le pegué! Me sentí muy molesto así que me les acerqué y le grité: -¡Mentira, ayer te pegué yo! Don Jerónimo sin dejar de reír, me hizo sentar en un banco en medio de   ellos dos  y pidió un chocomilk para mí. ¡Qué rico chocomilk, granizado y con su polvito de canela! !Umm qué delicia, después del coraje que había hecho..! 

     Ese día aprendí una cuádruple lección: 

     1a. Que Don Jerónimo sabía ser amigo de los amigos de sus hijos;
     2a. Que se puede sacar "buen provecho" (jeje) de una reclamación;
     3a. Que "Piñón" solía ser algo mentiroso, y
   4a. Que los chocomiles del "Tío Chaluca" eran los más sabrosos en todo Catemaco.



     Tenía algunos años que quería escribir este pequeño recuerdo biográfico, en el cual aparecen personajes que fueron muy significativos para mí, y lo dedico a la memoria de ellos tres: De Don Chimino (Maximino Díaz Alcázar), de Don Jerónimo y de mi amigo de aventuras infanto-juveniles Enrique.