CANCIÓN
DE LA MUERTE
GABRIELA
MISTRAL
La vieja Empadronadora,
la mañosa Muerte,
cuando vaya de camino,
mi niño no encuentre.
La que huele a los
nacidos
y husmea su leche,
encuentre sales y
harinas,
mi leche no encuentre.
La Contra-Madre del
Mundo,
la Convida-gentes,
por las playas y las
rutas
no halle al inocente.
El nombre de su bautismo
-la flor con que crece-,
lo olvide la memoriosa,
lo pierda, la Muerte.
De vientos, de sal y
arenas,
se vuelva demente,
y trueque, la desvariada,
el Oeste, y el Este.
Niño y madre los confunda
lo mismo que peces,
y en el día y en la hora
a mí sola encuentre.
La ternura, el amor a la niñez de una gran maestra de América, Premio Nobel de Literatura en 1945. Gran amiga de la escritora sueca Selma Lagerlöf, la Primer mujer Premio Nobel de Literatura (1909).
