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miércoles, 21 de enero de 2015

LECCIONES DE MI MADUREZ

LECCIONES DE MI MADUREZ
TOMADO DE BRESLEV ESPAÑOL

Un texto muy simple y a la vez maravilloso. Conviene imprimirlo y leerlo todos los días
Lo escribió una anciana de noventa años de edad, oriunda de Cleveland, Ohio, USA:
A fin de festejar mi madurez, me senté a escribir las 40 lecciones que aprendí de la vida:

1. La vida no es justa, pero a pesar de todo es bastante buena.

2. Cuando tengas alguna duda, simplemente da el primer pasito.

3. La vida es demasiado breve como para desperdiciarla odiando gratuitamente…

4. Tu lugar de trabajo no te va a atender cuando estés enfermo. Pero tus amigos y tus padres sí, así que mantente en contacto.

5. Paga a tiempo todas tus deudas.

6. No tienes que salir ganando en todas las discusiones. Está de acuerdo con el desacuerdo.

7. Llora junto a otra persona. Es mucho más eficaz que llorar solo.

8. Está bien hablar con Dios. Él nos escucha.

9. Empieza a ahorrar para cuando te jubiles, empezando con el primer sueldo que recibas.

10. En lo que a chocolates se refiere, no vale la pena resistirse.

11. Haz las paces con el pasado para que no interfiera en tu futuro.

12. Está bien que tus hijos te vean llorando.

13. No compares tu vida con la de los demás. Nunca se puede saber…

14. Si hay una relación interpersonal que hay que guardar en secreto, no formes parte de ella.

15. Todo puede cambiar en un abrir y cerrar de ojos. Si te mereces algo, Dios te lo va a dar.

16. Respira profundamente. Es muy tranquilizante.

17. Descarta todo aquello que no uses, o no sea bello o no te cause alegría.

18. Todo lo que no te mata, en realidad te fortalece.

19. En lo que se refiere a hacer las cosas que te gustan en la vida, nunca aceptes “no” por respuesta.

20. Usa las velas más bonitas, la ropa más bonita, la fragancia más bonita. No guardes nada para una “ocasión especial”. Hoy es ese día especial.

21. La erudición que obtiene la persona nadie puede quitársela.

22. Nadie está encargado de tu felicidad, fuera de ti mismo.

23. Sé extravagante hoy. No esperes a la vejez para empezar a usar ese traje violeta.

24. Toma las así llamadas “desgracias” en la debida proporción. ¿Acaso dentro de cinco años todavía van a tener importancia?

25. Perdona a cada persona por cada cosa que te hace.

26. Que no te importe lo que los demás piensen de ti.

27. El tiempo lo cura casi todo. Dale tiempo.

28. Por peor que pueda ser una situación, al final va a cambiar.

29. No te tomes a ti mismo tan en serio. Los demás tampoco se toman en serio.

30. Cree en los milagros.

31. Dios te ama, porque así es Él. No porque Le hayas hecho o no hayas hecho algo.

32. Envejecer es muchísimo mejor que la otra alternativa (morir joven).

33. Al fin y al cabo, lo único verdaderamente importante es el amor.

34. Sale a dar un paseo todos los días. Hay milagros en todas partes.

35. La envidia es una pérdida de tiempo. Ya tienes todo lo que necesitas.

36. Lo mejor todavía no llegó.

37. No importa cómo te sientas – levántate, vístete y sal de la casa.

38. La vida no viene envuelta de regalo, pero sí son un regalo.


39. Los amigos son los familiares que nosotros mismos elegimos.


viernes, 16 de enero de 2015

MI PROFESORA DE ESPAÑOL… Daphne Maritza Alvarado

MI PROFESORA DE ESPAÑOL…
(Daphne de Luzuriaga Lara)
DAPHNE MARITZA ALVARADO DE LUZURIAGA
Daphne De Luzuriaga

Hoy al acompañar a mi hijo adolescente a inscribirse a la escuela, vinieron en mi mente recuerdos de cuando yo iba a la secundaria, la ETI Núm. 8... y esos recuerdos enfocaron principalmente mi materia favorita: ESPAÑOL y no era tanto la materia, ¡eh!... sino la profesora que la impartía. Ella era muy dulce y sobretodo muy inteligente… no había preguntas sin respuestas.. todo, todo lo sabía, y su clase, más que un deber, era como el postre de todas las demás materias...

     Recuerdo como nos clasificaba, por el sonido de nuestra voz, y en cierta manera le daba al aprendizaje un toque de diversión... cantábamos, jugábamos, sin dejar nunca de brindarnos esa sabiduría que la caracterizada... De algunos de nuestro grupo no sólo fue una simple maestra de Español, llegó a ser confidente y en más, una gran amiga... porque sabía cómo, no sólo impartir sus conocimientos, sino también llegar al corazón de una adolescente... que a veces, para una madre, esto es muy difícil...

     Ella compartía también historias personales con nosotros a manera de enseñanza... ella amaba la naturaleza...todo lo que tenía vida...principalmente los gatos...¡ah!... y se me olvidaba el color violeta que a veces también portaba en sus cabellos...

     Le gustaba mucho el Rock y sobre todo, se sabía más de 1000 poesías sin decirles aún lo experta que era para declamarlas...

     Y en estos momentos que recuerdo mis días de secundaria y que mi maestra de Español viene a mi mente, sé que muchos aún la recuerdan así como yo.

     Hace poco, de visita por Minatitlán, Veracruz, mi pequeña y amada ciudad me invitaron, a una conferencia de El arte de la buena escritura... y cuando supe que mi maestra de español era quien iba a darla, me aliste para ir...

Daphne de Luzuriaga

     Y si, ahí estaba ella... con su mirada dulce, su caminar ya lento, sus manos temblorosas... y no saben cómo le costaba mantenerse de pie; pero saben, ella nunca ha perdido el porte ni la elegancia, todos estaban absortos escuchándola... una vez más brindando sus conocimientos, y dándonos consejos sobre libros que nos podrían ayudar.

     Pero bueno, hay algo que no les he contado... yo era la más suertuda de mi clase... porque ella no sólo es mi maestra de Español... ¡ella es mi madre!...

     y hoy que estoy lejos... y que se me juntaron todos estos recuerdos...

     Quiero decirte, mamá, que te admiro mucho... y que de todo lo que aprendí en tus clases, aprendí que... la oración diaria perfecta es:..."No importa que hagas de tu vida, sino al lado de quien lo hagas".

     Te amo mamá... Feliz día... hoy es tu cumpleaños y no podré estar contigo, pero por medio de estos pensamientos te mando un abrazo tan fuerte, tan fuerte que te haga temblar...


Daphne Maritza

     P.D. Este escrito es para ti mamá pero quise compartirlo con mi fraternal ciudad, porque sé que muchos, muchos, te recuerdan así... No como una maestra de Minatitlán, sino como LA MAESTRA DE MINATITLÁN... Te amo.



     Publicado en el Diario "La Opinión” 30 de enero de 2010.

domingo, 11 de enero de 2015

LO QUE VIO NUXI, EL HOMBRE QUE VISITÓ EL MUNDO DE ABAJO

LO QUE VIO NUXI, EL HOMBRE QUE VISITÓ EL MUNDO DE ABAJO
RELATO LACANDÓN MAYA
ADAPTACIÓN DE JUAN FELIPE HOYOS

Muy escondido detrás de las ramas, escuché esta historia que contaba la abuela que junto a la fogata hablaba…

     Para muchas culturas latinoamericanas antiguas, el mundo de abajo es un hermoso lugar al que van las almas de los hombres, mujeres, niños y niñas cuando mueren, así como también las de los animales, del agua, la tierra y el aire. Para algunos, este mundo está abajo, para otros arriba; es como cuando ves que el cielo se refleja en las aguas de un  lago: ¿el cielo estará arriba o estará abajo?

     Pues bien, hace mucho tiempo, Sucunkiúm, el Señor del mundo de abajo, decidió darles a conocer su reino a los vivos, pues los hombres vivían siempre con temor a lo que vendría después de la muerte. Cuando alguien muy querido moría, se llenaban de tristeza porque no sabían qué pasaría con su pariente o amigo, y se despedían de él acongojados. Entonces Sucunkiúm, que amaba a todos los seres, decidió llevar al mundo de abajo a un hombre llamado Nuxi, para que conociera el lugar adonde iban las almas. Justo antes de partir, le dijo:

     - Nuxi, te llevaré al mundo de abajo. Cuando regreses al mundo de los vivos debes contar todo lo que viste a tu gente.

     - Así lo haré, y mantendré los ojos muy abiertos para no perder de vista ni un detalle – le respondió Nuxi.

     Primero atravesaron el bosque del mundo de abajo, que estaba poblado por los más hermosos pájaros, venados, conejos y jaguares. Nuxi que era un experto cazador, sacó su arco y sus flechas para cazar algunos animales, pero, para su sorpresa, aunque eran alcanzados por sus flechas, ningún animal moría; eran las almas de los animales y no podían morir otra vez.

     Avanzando juntos por el bosque llegaron al borde de un camino. Entonces se detuvieron, y Sucunkiúm exclamó:

     - Querido Nuxi, este es el camino que toman quienes van a mi reino. Al recorrerlo, se enfrentan a cuatro difíciles pruebas – le dijo, y en seguida le explicó de qué se trataba-:
Cuando van por el camino, salen a su encuentro unos furiosos perros, unas gallinas gigantes y un enjambre de piojos. Luego deben cruzar un río lleno de lagartos. Vamos. Escondámonos detrás de las ramas y aguardemos a que un alma pase.

     Nuxi esperaba detrás del follaje lleno de curiosidad. Entonces apareció el alma de un hombre bajando por el camino. Cuando se encontró con los enormes y feroces perros, el hombre les tiró un hueso de su esqueleto y escapó corriendo. Cuando aparecieron ante él las gallinas gigantes para picotearlo, les lanzó unos granos de maíz que sus familiares le habían dejado en la tumba, y cuando salieron los piojos a picarlo, se sacó unos cuantos pelos de la cabeza para que no lo molestaran. Había superado las primeras tres pruebas, pero le faltaba la última y más peligrosa: el río lleno de lagartos.

     Nuxi tragaba saliva; no se le ocurría qué podría hacer ahora el alma del hombre para poder atravesar tan peligroso río. En esas bajó corriendo por el camino el alma de un perro.

     El hombre se alegró mucho de verlo, pues era el alma de un viejo perro suyo. Entonces el perro exclamó:

     -Amo, súbete a mi espalda y agárrate fuerte de mis orejas. Yo te ayudaré a pasar al otro lado.

     Así fue que se lanzaron al agua y nadando juntos llegaron a la otra orilla. Nuxi se emocionó mucho al ver que estaban a salvo, y le pareció que en realidad las pruebas eran cosa fácil. Sin embargo, pronto apareció otra alma en el camino. También esta superó las pruebas de los perros, las gallinas y los piojos; y, cuando llegó al río de lagartos, también se encontró con el alma de su perro. Pero este, al ver a su amo, le dijo:

     -Amo, me trataste cruelmente siempre, me cortaste las orejas y la cola, así que ahora no tendrás de qué agarrarte para pasar el río. Lo único que puedo hacer por ti, y lo haré porque soy un buen perro, es contarte un secreto: en realidad puedes pasar solo, porque los lagartos que ves no existen.

     Entonces el alma del hombre se metió en el río, mientras temblaba de terror, hasta hundirse del todo. Poco después salió al otro lado. Nuxi no podía creerlo, de manera que miró a Sucunkiúm buscando una explicación.

     -En realidad, no hay ningún peligro en el camino de los muertos –le dijo entonces-. Los perros, las gallinas, los piojos y los lagartos están allí para apurar a las almas e impedir que tomen el camino de regreso a la tierra, pero no  les pueden hacer ningún daño. El río tampoco existe, es la imagen de la corriente de lágrimas de las esposas y amigos que los lloran desde el otro mundo. Esa es la verdad que tienes que contar en el mundo de los vivos, Nuxi, la verdad que no debes olvidar.


     Nuxi regresó a la tierra de los vivos y allí le contó todo a su gente. Desde ese momento, su gente no sufre cuando alguien parte al mundo de abajo, porque sabe que estará bien y que todos los peligros después de la vida son sólo una ilusión.


     Tomado del libro: relatos fantásticos del mundo de abajo. adaptación de Juan Felipe Hoyos/ ilustraciones de Francisco Villa. Primera edición SEP/Norma Ediciones, 2006. Libros del Rincón.




miércoles, 7 de enero de 2015

DEYANIRA Y LA MUERTE DE HÉRCULES

DEYANIRA Y LA MUERTE DE HÉRCULES
ANTONIO FCO. RODRÍGUEZ ALVARADO

Hércules y el Cancerbero

Cuando Hércules o Heracles había descendido al Hades (Infierno) para atrapar al Cancerbero,  encontró a su amigo Meleagro, que le había pedido que se casara con su hermana Deyanira, que seguía viva. Heracles obedeció, conquistó a la joven luchando contra el dios- río Aqueloo, que quería casarse con ella. Vencido Aqueloo en un primer combate, se transformó en serpiente y volvió a atacar al héroe, siendo derrotado otra vez. Se transformó entonces en toro, y nuevamente Hércules lo venció y le arrancó un cuerno. Aqueloo se rindió y desistió de desposar a Deyanira, pero reclamó su cuerno. Heracles se quedó algún tiempo en Calidón, junto a su suegro, el rey Eneo. Pero mató accidentalmente a Éunomo, un joven pariente del rey que servía a la mesa del palacio de éste y quiso exiliarse. Partió, pues, con Deyanira y el hijo de ambos, Hilo. Al llegar a las orillas del río Eveno observaron que éste se encontraba negro y lodoso por la lluvia, El centauro Neso, feo, violento, desagradable,  acostumbraba a cambio de un pago,  pasar a los viajeros de una orilla a la otra. Heracles fue el primero en cruzar el río. Cuando Neso tuvo sobre de él a Deyanira, la belleza de cara, cuerpo y cabellos enervó su pasión y quiso violarla. Ella pidió socorro, y Heracles mató al centauro con una flecha envenenada. Éste, en sus últimos instantes, recomendó a Deyanira que mojara en su sangre una tela y que hiciera con ella una túnica con que revestir a  su marido, si alguna vez dejaba de amarla.
Deyanira y el centauro Neso

     
     Iole o Yola. Su padre Eurito, rey de Ecalia, había prometido casarla con quien le venciera a él y a sus hijos en el tiro al arco. Vencedor Heracles, le negó la recompensa prometida echándole en cara la muerte de Megara y de los hijos que había tenido con ella, además de los años pasados en humillante servidumbre bajo Euristeo.  Alejóse, pues, Hércules con las manos vacías y meditando su venganza; no tardó en presentársele ocasión de satisfacerla: habiendo caído en su poder Ífito (hijo de Eurito), quien fue a reclamarle el robo, o pedirle ayuda para descubrir a los ladrones de su ganado, la locura que le envía Hera como constante tormento volvió a entenebrecer su espíritu, y así fue como cometió aquel  hecho execrable:  lo arrojó desde la más  alta torre de su ciudadela de Tirinto, lo que motivó que para expiar su culpa tuviera que venderse como esclavo a Onfalia.

     A Heracles jamás le sonrió, en vida, la fortuna desde el punto de vista de los amores. A su fatal matrimonio con Megara y a sus humillaciones con Onfalia se añade su segundo casamiento con la intrépida Deyanira, quien conducía un carro y practicaba el arte de la guerra. Al morir e irse al Olimpo fue feliz al lado de Hebe.
Hebe

Los autores han gustado de representar a Heracles sirviendo a Onfalia, y sobre  todo, intercambiando sus ropas con las de ella, e hilando a sus pies: ecos, quizá de algún mito lidio en que se veía a una diosa servida por un parhedro afeminado. La servidumbre duró tres años. A su regreso,  el  héroe puso sitio a la ciudad de Ecalia, tomó la ciudad, mató a Eurito y a sus hijos. E hizo cautiva y mantuvo como concubina a la princesa que le habían negado su mano, a Iole, la de cabellos de oro. Al enterarse Deyanira de esta noticia empezó a preparar la túnica con el "filtro de amor" que le ofreció el centauro Neso. 
Onfalia y Hércules

     Heracles, vencedor de Eurito, quiso consagrar un altar a Zeus, y para ello mandó a pedir a Deyanira un traje nuevo.  Ella le envió la túnica impregnada de la sangre de Neso. Heracles se la puso, y el veneno, al contacto del cuerpo, empezó a quemarle de modo intolerable. Quiso arrancarse la tela, pero no pudo sino arrancarse la propia piel de tanto como se le había pegado la sangre del centauro. Entonces, se hizo llevar a Traquis, donde estaba Deyanira. Ésta, al ver lo que había hecho, se suicidó, desesperada. Heracles, que era inmortal desde que succionó uno de los pechos de la diosa Hera, tomó sus últimas disposiciones: confió a Iole a su hijo Hilo, pidiéndole que más adelante se casara con ella. Luego se dirigió al monte Eta, hizo una gran pira y subió a ella. Ordenó a sus servidores que le pegaran fuego, pero todos rehusaron, salvo Filotectes, que se resignó, y, en recompensa, recibió el arco y las flechas de Heracles. La pira ardía todavía cuando resonó un trueno enviado por su padre Zeus, y el héroe, liberado de los elementos mortales de su cuerpo, subió al cielo en una nube. En el Olimpo, se reconcilió con la diosa Hera. Se celebró una ceremonia en la que se simuló su nacimiento, como si saliera del vientre de la diosa, y se casó con Hebe, personificación de la Juventud. Siendo él desde entonces el guardián de las puertas del Olimpo.


Hércules o Heracles

     Eneo. Rey de Pleurón y Calidonia, fue hijo de Portaon y de Eurite; hermano de Agrio, Alcatoo, Melas, Laoconte, Leucopeo y Esterope. Esposo de Altea, hija de Testio, tuvo con ella once hijos, de entre ellos, según algunos autores, Meleagro y Deyanira son los frutos de las relaciones de Altea con Ares, el primero, y con Dionisos la segunda.

     Aqueloo. Hijo de Océano y Tetis o, según otra versión, del Sol y de la Tierra. Es el dios del río Aqueloo, hoy Aspropótamo, el mayor de Grecia, límite entre la Etolia y la Arcanania. El cuerno arrancado por Heracles lo trocó por el de la cabra Amaltea, que las náyades llenaran de flores y frutos, ofreciéndolo a la diosa Abundancia. Cuatro ninfas, al hacer sacrificios en el río Aqueloo, se olvidaron de nombrarlo entre los dioses, y él, encolerizado, las transformó en islas: las equinades. De los varios amores que se le atribuyen, se destaca Melpómene, madre de las aqueloides.
Hércules contra Aqueloo

     Megara. Hija de Creonte, rey de Tebas y hermano de Yocasta. Para recompensar a Heracles, que lo había ayudado a combatir a Ergino, rey de Orcomenes, el padre de la joven la dio en casamiento al héroe. De esta unión nacieron Creontíades, Terímaco y Deicoonte. Según la leyenda, habiéndose Heracles ausentado de Tebas, un usurpador, Licos, se apoderó de la ciudad, matando a Creonte, y quiso casarse con Megara. Heracles llegó a tiempo para impedirlo y dio muerte a Licos. Entonces fue cuando Hera inspiró al héroe un ataque de locura y éste mató a sus propios hijos. Según una versión mató también a Megara. En una variante de la leyenda, la joven escapó de la matanza y fue ofrecida por el marido a Iolas o Iolao, con quien tuvo una hija Leipefile.
Onfalia y Hércules

     Onfalia u Ónfale. Reina de Lidia. Hija del rey Iárdano o viuda de Tmolo, a quien sucedió en el trono. Para purificarse de la muerte de Ífito, Hércules se vendió como esclavo a Onfalia, comprometiéndose a servirla durante tres años. La soberana le impuso numerosas tareas, entre las que se destaca la de limpiar su reino de salteadores y monstruos. Así fue como el héroe sometió y encadenó a los Cercopes, una raza de geniecillos malignos que infestaban los caminos y jugaban toda clase de malas pasadas a los desprevenidos viandantes. Se dice que eran una horda de piratas acampados en las proximidades de Éfeso; dio muerte al malvado rey de Áulide, Sileo, quien obligaba a los viajeros a trabajar sus viñas para asesinarlos después; exterminó en el río Sangario una serpiente que asolaba sus riberas, y finalmente, arrojó al Meandro al cruel Litierses, que forzaba a los viandantes a recoger con él las mieses, y luego los decapitaba con su hoz.  Bueno, no hay que olvidar que también luchó contra Aquemón y Basalas. Enamorado de la reina, se avenía a vestirse con ropas femeninas y, tendido a sus pies, hilaba. Mientras tanto Onfalia, usando la piel del león de Nemea, blandía la maza. Finalmente, llena de admiración, Onfalia, devolvió al héroe la libertad.

     
BIBLIOGRAFÍA

Pierre Grimal. Mitologías. Del Mediterráneo al Ganges. Primera edición 1966. Editorial LAROUSSE.    Barcelona, España.

J.G. Noguín. Mitología Universal Ilustrada. JOAQUÍN GIL-EDITOR, Buenos Aires, M.CM. LV11.

Diccionario de Mitología Grecorromana. Editor VICTOR CIVICA. Sao Paulo, Brasil, 1974.

Otto Seeman. Mitología Clásica Ilustrada. Vergara Editorial, Barcelona, 1960.

Félix Guirand. Mitología General. Editorial Labor S. A. Barcelona, 1962.








martes, 6 de enero de 2015

OJO CON ELLAS… JORGE EDUARDO CINTO

OJO CON ELLAS…
JORGE EDUARDO CINTO


     Andan por ahí, con su atrevido miedo, portando sus cuarenta y tantos, lindas, leídas, viajadas, sensibles.

     Ojo con ellas.

     Vienen de cerrar una puerta con decisión, pero sin olvido. Amaron, construyeron, parieron, cumplieron. Amaron a su hombre, dieron alas a sus crías y ahora, desentumecieron las suyas: ¡ahí estaban!: intactas, brillantes, soberbias, majestuosas, listas para el vuelo: no ya las de un hornero, sí las de una gaviota, soberana y curiosa.

     Saben de la vida y de tu hambre porque con su cuerpo han sabido saciarlas.

     Expertas en estupidez y sus matices: se reconocieron inmersas en ella hasta el estupor y soportaron mucha hasta el dolor; sabrán distinguirla, no lo dudes.

     Versadas en economía, la aplican en el gesto, en el andar y en su exacta sensualidad.
     Ojo con sus caderas sabias: ya se estiraron y contrajeron, se estremecieron y agitaron.

     Saben del amor, en todos sus colores, desde el rojo resplandor al mustio gris.

     Sus piernas fuertes arrastran raíces todavía.

     Prontas a sentir, van con una vieja canción en los labios, profunda intensidad en la mirada y delicada seguridad en la sonrisa.

     Pero, si esta advertencia es tardía, y descubres que ya no puedes dejar de pensar en ella, entonces, ten cuidado de ahora en más, no te equivoques, no lo arruines: no les envíes un mensaje de texto, mejor invítale un café con tiempo; no recurras al email, preferirán sin duda un poema en servilleta.

     No les hagas promesas, no les vendas imagen, mejor exhibe tu autenticidad más despojada. No caigas, por rellenar, en aturdido ruido vacuo, deja que respire un silencio en común.

     Vienen de quemar las naves y cambiar comodidad indolente por riesgo vital. Avanzan por un camino incierto, pero elegido.

     En su cartera, fotos, un perfume y algunas lágrimas.

     En su mirada, una decisión...

     Ojo con ellas…tal vez, si tienes suerte, hay una en tu camino.


     Publicado en Escritores de Tucumán Siglo XXI


martes, 16 de diciembre de 2014

SEMBLANZA DE LOS JESUITAS Edwin Corona y Cepeda

SEMBLANZA DE LOS JESUITAS
EDWIN CORONA Y CEPEDA



     No  se puede dejar de explicar el “fenómeno jesuita” desatado por la elección de un Papa jesuita, sin recordar las palabras del Emperador Napoleón I quien en su oportunidad señaló “: Cuidado con los jesuitas porque son una organización militar”, porque esta Orden religiosa no solo  es un elemento clave en la historia económica moderna, sino porque su exitosa estructura organizacional -que lleva casi 5 siglos-, puede ser la envidia de cualquier corporación trasnacional actual.


LA COMPAÑÍA JESUITA
Ignacio de Loyola
1. Fue fundada por un noble vasco, ex soldado y caballero: Iñigo de Loyola, conocido más tarde como San Ignacio (castellanización del vasco Iñigo o Iñaki)  de Loyola (1491-1556); y llaman al superior de la orden "General" y a la orden "Compañía" pero en sentido castrense, no empresarial, aunque años después este nombre les caería como pintado a modo desde el punto de vista corporativa. Ignacio de Loyola ingresó muy joven a la orden de caballería, donde se adaptó rápidamente al orden y a la disciplina. Durante la campaña de la guerra entre Navarra, Francia y España (1521)  una bala de cañón casi le vuela la pierna por lo que fue llevado a su castillo y por las heridas tuvo que estar en cama meses. San Ignacio se leyó todos los libros sobre vida religiosa que encontró y descubrió su vocación. Dejó las armas y comenzó un largo camino que culminó con el  éxito y aplicación de sus ideas religiosas.

2. La Compañía de Jesús es una Orden religiosa que no está bajo el mando directo ni tutela de una Diócesis. Su jefe es el Padre Superior a quien se le llama Padre General. La Iglesia Católica divide su jurisdicción pastoral en Diócesis que están bajo la administración de sacerdotes “diocesanos” y estos deben reportarle al Obispo de la jurisdicción, o sea, de la  Diócesis y estos, a su vez, al Arzobispo que es quien maneja toda la operación.
Los jesuitas van más allá de esto pues consideran a cada país o región como una “provincia” de la Compañía de Jesús; por eso, tienen Padres Provinciales, una especie de “ojos y oídos” del superior o Padre General.

3.- Aunque no hay nada en sus normas que diga lo contrario, los jesuitas estaban "prohibidos" de ser obispos y menos Papas. Quizás la palabra no sea “prohibición”, pero fue algo consuetudinario en ellos: por costumbre adoptaron más un perfil bajo dentro de la Iglesia Católica. Prefirieron otro enfoque o carisma, el de la educación y en eso se especializaron. Además, nacieron en una época donde el protestantismo europeo era un furor y los esfuerzos de la Compañía de Jesús se enfocaron en eso, la lucha contra las corrientes protestantes, antes que entrar en el complicado mundo político de la Iglesia del siglo XVI con sus Papas al estilo de los Borgia, fanatismo, ambición,  asesinatos, corrupción,  inquisiciones, etc.

4. Sin embargo los jesuitas han  llegado a tener tanto poder político  y económico que a su superior lo llaman "El Papa Negro", por el color tradicional de las sotanas que usan. Lo del Papa Negro no es cuento ya que realmente llegaron a ser una suerte de Iglesia paralela dentro de la estructura católica romana.

5. Para ser ordenado jesuita, además de pasar 4 años, estudiando teología y filosofía en un seminario, es indispensable que tengan “estudios civiles”, por ello es que actualmente  se pueden encontrar jesuitas abogados, economistas, ingenieros, sociólogos, médicos, matemáticos, físicos, químicos, psiquiatras, sociólogos, antropólogos, lingüistas, instructores de buceo, etc. De hecho, son los únicos curas con título universitario civil por requerimiento específico. ¿Por qué crees que el Observatorio del Vaticano lo regentan jesuitas astrofísicos? ¿Por qué crees que el Papa Francisco es técnico químico-industrial?


Expulsión de los jesuitas

6. El poder oceánico que llegaron a tener motivó que en 1768 fueran expulsados de España, Portugal y las colonias (México o Nueva España incluido) . Este poder se debió a sus vanguardistas ideas: creían en la libertad económica, la igualdad social y la fraternidad entre individuos y naciones. También  promovieron el cooperativismo, la redistribución del capital, el libre acceso al mercado, la educación de las minorías, etc. lo que preocupó a las monarquías de la época. Eso incluyó el cierre de los colegios mayores, seminarios y universidades de todo el mundo conocido. lo que fue un duro golpe para la educación occidental, porque las instituciones educativas jesuitas eran impecables.  Astutos como ellos solos, aplicaron a la perfección aquello de “el enemigo de mi enemigo, es mi amigo” y se refugiaron en reinos e imperios protestantes y hostiles a la Iglesia de Roma. Entre ellos, el Imperio Ruso con Catalina La Grande a la cabeza, donde los jesuitas, expertos en educación, pronto se ganaron su respeto y admiración y ella no sólo les dio cobijo, sino el tesoro más  importante para un jesuita: TIEMPO. Tiempo para regresar y de hecho 40 años después de su expulsión lo hicieron refundando colegios y universidades en todo el mundo.


Universidad Jesuita DEUSTO en Bilbao

7. Antes de su expulsión, fueron los precursores del cooperativismo o una forma arcaica de economía socialista. Los jesuitas en sus Misiones y haciendas, crearon la figura del “Padre Administrador”, una suerte de contralor moderno que llevaba rigurosamente los presupuestos y estadísticas de las empresas que promovían. Pero  los jesuitas fueron más allá. En agricultura, sus haciendas no eran meros fundos o ranchitos  “para llevar pan”, pues diseñaron un complejo sistema de obrajes que les permitió desarrollar una agroindustria y sistema de agro exportación que sería la envidia de cualquier grupo agroindustrial moderno. Con ese criterio exportaban vinos y licores,  chocolate procesado, melaza, granos, telas, vidrio, cal, argamasa y un sinnúmero de productos, tanto agrícolas como industriales y textiles.


Carlos III

      Para la eficiente distribución de estos productos crearon lo que a la postre sería el concepto de distribución y canales de negocio corporativo, logística incluida. Su manejo de los costos era impresionante: las utilidades en una hacienda por ejemplo, después de un ejercicio fiscal, adelantándose al llamado reparto de utilidades, eran redistribuidas entre los indios y esclavos primero y en último término el quinto real (para la Corona Española ) y la Compañía. Esto les permitía hacer caja constante pues la producción de sus haciendas, al ser redistribuida entre indios y esclavos - quienes a su vez, la reinvertían en sus parcelas, vendiendo lo que iban sacando de ellas-,lo que les  aseguraba un ingreso extra y  recurrente, por tanto, evitaban el endeudamiento para cubrir huecos en el flujo de caja, luego tomaban una parte de la ganancia por cada línea de producto y en función a los costos unitarios calculaban el presupuesto para el siguiente año fiscal. Con esto, fueron los primeros en aplicar la teoría de las tasas de transferencia en negocios. Sus inversiones en tierras, conventos, seminarios, colegios mayores y universidades también les generaban caja pues casi todas sus instituciones eran privadas y cobraban una pensión por la  colegiatura, que les permitía además brindar subsidios a alumnos o seminaristas con bajos recursos: la versión moderna de becas de estudio. Además, reducían el riesgo sistémico de sus finanzas con la diversidad de inversiones y líneas de producción que ellos tenían o administraban.

    Es curioso además notar que en un tiempo donde los esclavos negros eran considerados menos que animales, los jesuitas no sólo los hicieron “propietarios” sino que les daban una parte de la ganancia del negocio. Situación que estaba prohibida por la Corona, pero de la que hacían caso omiso. Lo triste de esta historia: durante la administración jesuita de sus propiedades, los índices de escapismo entre los esclavos era nulo, después de la expulsión de la Orden, no solo muchos de los esclavos negros dejaron las haciendas y misiones, sino que el número de abortos auto inflingidos por las madres esclavas se disparó logarítmicamente: preferían matar a sus hijos neo natos, antes que nacieran esclavos (“Peregrinaciones de una paria”, Flora Tristán). Esto nunca pasó bajo la gestión de la Compañía. Finalmente, en 2008 la revista Forbes nombró a la Compañía de Jesús como " La Corporación Multinacional más antigua y exitosa de la historia económica moderna". Más que Coca Cola Co., JP Morgan y otras corporaciones internacionales.

8. En la Segunda Guerra Mundial, fue la única Orden que abiertamente se opuso al nazismo y al holocausto judío, muchos jesuitas fueron perseguidos por eso; algunos fueron torturados y asesinados en campos de concentración como el Beato Rupert Mayer SJ. En Francia, un colegio internado jesuita, exclusivo para chicos, escondió y salvó a más de 50 niños judíos de las garras de la Gestapo. “Amén”, película dirigida por Costa-Gavras (2002), basada en hechos reales descritos en el libro “El Vicario” de Rolf Hochhuth, muestra el rol clave que tuvo la Compañía de Jesús para la defensa de judíos ante el Vaticano. De hecho, para los judíos, la Compañía de Jesús es un referente de diálogo y es “Justa entre las Naciones” para Israel, por su labor en contra del holocausto. Cosa que pocas o casi ninguna otra orden católica realizó.

9.  En los 70's su posición progresista y de izquierda se hizo un poco evidente: unas décadas antes decidieron dejar de dar Misa en latín y la daban en el idioma del lugar. Por eso tenían jesuitas dando Misa en bantú africano, quechua, vasco, árabe, guaraní, chino cantonés, hindi, etc. En México el más célebre de los nahuatlatos D. Ángel María Garibay K fue jesuita.


Ángel María Garibay y Kintanilla

    Ser progresista y estar más cerca de los pobres y lejos de los grupos de poder les ganó también un recelo por parte del Opus Dei.

10. Aunque muy progresistas, los jesuitas no estuvieron exentos de vincularse con grupos de poder. Aunque, sus relaciones se basaron más en la enseñanza. Fueron famosos y conocidos por ser tradicionalmente los “educadores de las élites”, mayormente hombres y no mujeres. Sobre todo en Europa y Latino América. Es evidente que por sus aulas han pasado  destacados intelectuales, políticos, científicos, artistas, militares y religiosos. Eso les daba llegada a familias y grupos relacionados con el dinero y el poder. Pero formaron hombres que, lejos de continuar con los vicios y resabios de estos grupos, fueron más allá.

Francisco Xavier Clavijero

     Quizás por esta razón, es que los jesuitas son conocidos como “lava cerebros” o como una mafia donde quienes han sido educados por ellos, se reconocen, como en las órdenes masónicas,  por ciertos rasgos, lenguaje corporal y forma de hablar. Una especie de “secta” con decir y hacer propios.  Es una orden muy global y de constante diálogo no sólo inter religioso sino cultural. Incluso desde su fundación, les quedó claro ese asunto que ahora se llama “globalización”. Ese dinamismo es quizás lo que explica que, aunque llegaron “tarde” a la América Española, incluso 60 o 70 años después que los dominicos o franciscanos, en una década de operación en las colonias llegaron a triplicar el patrimonio de los primeros. En pleno siglo XVI, no dudaron los Padres fundadores de la Orden en enviar a sus primeros discípulos a lugares tan lejanos como China, India o Japón porque América ya les quedaba chica. Según  Chris Lowney ex seminarista jesuita y banquero de inversión del JP Morgan, autor del libro “El Liderazgo al estilo de los jesuitas”, uno de los factores de éxito de la Orden fue su movilidad permanente y apertura de mente frente a otras culturas. La historia del Padre Matteo Ricci SJ que viajó a China grafica este liderazgo y dinámica inter cultural. Llegado a China, el Padre Ricci SJ de inmediato tomó contacto con el Emperador. No era cosa fácil porque ya antes en Asia, la experiencia jesuita había resultado tenebrosa y de total fracaso: decapitaron en Japón a 22 jesuitas y martirizaron y torturaron a otro tanto en la India. Pero el Padre Ricci SJ se ganó el respeto y admiración del emperador al dibujarle un mapamundi donde colocó a China, por primera vez, en la historia de la cartografía mundial. Huelga decir que Ricci era matemático, geógrafo y cartógrafo. La mente abierta de este jesuita le permitió también, emparentar el confusionismo a la praxis cristiana. Debió haber sido todo un éxito porque el Emperador de China lo nombró su consejero, siendo el primer y último caso, donde un occidental fuese “privado” de un regente chino.

Para este Autor (Lowley), son 4 los pilares fundamentales del éxito y del enfoque empresarial de los sacerdotes jesuitas:

(1) Conocimiento de sí mismo:

     Saber reconocer muy bien cuáles son las fortalezas, debilidades y valores de uno mismo, así como tener un claro conocimiento del mundo y hacia dónde se quiere ir.

(2) Ingenio:

     Siempre innovar y al mismo tiempo adaptarse a las circunstancias de un mundo cambiante. Explorar nuevas posibilidades e ideas. Aprender de las otras culturas y darles su valor;

(3) Amor:

     Querer a los demás y tratarlos a partir de esa realidad. Siempre mantener una actitud positiva. Ganar a la gente por el amor y no por el temor. Los líderes tienen confianza en sí mismos y la proyectan a los demás;

(4) Heroísmo:

     Despertar en uno mismo, y en los demás, grandes deseos. Fortalecer en sí mismo, y en los demás, aspiraciones heroicas.

     El mundo católico  espera con ansiedad que el Papa Francisco, siendo jesuita, recoja este modelo, no sólo desde lo religioso, sino desde lo empresarial.





REFLEXIÓN  MATUTINA
Edwin Corona y Cepeda

Tetraheroica Veracruz el domingo 18 de octubre  del  2014.