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jueves, 25 de agosto de 2016

SUPOSITORIOS CULTURALES Antonio Fco. Rguez. A.

SUPOSITORIOS CULTURALES

(Un poquito de picardía)
Antonio Fco. Rodríguez Alvarado

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      Pobre de mi primo cada vez que no entendía algo se rascaba la cabeza, así se fue volviendo calvo. No era culto, pero esa calvicie le daba un aire de intelectual. Y se sentaba arriba de un libro porque tenía la falsa creencia de que la cultura en alguna u otra forma debería de entrarle. Gracias al gran ingenio de mi primo, algunos científicos literarios están tratando de crear libros en forma de supositorios. Que al parecer se venderán sin receta en las farmacias de genéricos y similares. Habrá descuentos con credenciales de jubilados y de INAPAM. De momento también se discute cuáles serán los primeros cien títulos de esas obras literarias. Se está pensando también en enseñar idiomas por este medio. Dentro de las reacciones secundarias se piensa que pueda haber estreñimiento por alojamiento de tanto material educativo. Los chinos están al asecho para monopolizar su gran mercado pirata. La OMS y la SSA ya dieron su aprobación para su creación. Gracias al gran ingenio de mi primo toda la familia saldrá de pobre.


lunes, 22 de agosto de 2016

A CIEGAS Antonio Fco. Rguez. A.

A CIEGAS
Antonio Francisco Rodríguez Alvarado

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     Tengo que despedir el día, ya no hay sombras, todo es oscuridad, la imperceptible visión irrita mi mirada, que te busca en el negro manto de la noche. Y tú, te mantienes inmóvil y en silencio en tu afán de seguir oculta para mí. Más no puedes callar a tu corazón, ni prohibir que el mío le responda. La pasión siempre vencerá sobre los subterfugios para vivir. Te quiero aún sin verte y abro mí corazón… para ofrendarlo al tuyo.


sábado, 20 de agosto de 2016

MÍ NOVIA LICÁNTROPA Antonio Fco. Rguez. A.

MÍ NOVIA LICÁNTROPA
Antonio Fco. Rodríguez Alvarado


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     Llegamos mi novia y yo al apartado centro recreativo ubicado en el corazón de la selva negra. Ella provenía de antiguas familias de este lugar, y venimos juntos a conocerlas. No encontramos a ningún pariente de ella, al parecer alguna amenaza los había hecho huir. Una anciana nos dijo que habían huido por ser licántropos. -¡Patrañas, le respondimos! La anciana sólo sonrío. Nos olvidamos de los molestos comentarios. Así qué nos dedicamos a explorar tan bellos lugares de exuberante  vegetación. Los paseos nocturnos eran maravillosos, la luna llena nos mostraba casi todos los rincones de este selvático entorno. Nos divertía jugar a escondernos en las sombras, en la oscuridad reinante debajo de una gran arboleda. El que fuera encontrado tenía que prometer cumplir una fantasía sexual al retornar al hotel. En uno de esos recorridos mi pareja tropezó al meter el pie en un hoyanco, en forma de descomunal pisada,  cubierto de agua de lluvia. Aún así tuvo el ánimo de correr a esconderse para continuar con nuestro juego. En un momento dado, escuché unos horripilantes aullidos de lobo cerca de donde estábamos, me dio miedo por mi pareja. Nos juntamos y corrimos hacia el hotel.  Entrando a la habitación nos fascinó que la mucama haya adornado nuestro lecho con un corazón de pétalos de rosas blancas y rojas, que haya encendido un par de velas aromáticas en los burós, y sobre una pequeña mesa haya puesto una botella de vino con dos copas. Una corriente de aire que entraba por la ventana tendía la luz de los pabilos, provocando un ambiente de claro-oscuros. Nos miramos a los ojos con una morbosa complicidad, todo auguraba una gran noche de fantasías sexuales. Descansamos un rato en un cómodo sofá, ella me dijo que le inquietó que después de mojarse el pie, tuvo la sensación de que esa humedad le subió a todo el cuerpo, presentando un gran escalofrío, y perdió la noción por un breve lapso de tiempo, saliendo de su estupor al escuchar mis gritos llamándola. Nos dimos un baño, nuestros cuerpos se adherían como dos gotas de agua. Un pequeño vapor ascendió del cuerpo desnudo de ella el cual se sentía caliente, emitió un par de finos gemidos y salió apresurada del baño con rumbo a la recamara. Temí que fuera su “regla”. Al terminar de bañarme, salí a alcanzarla a la cama, la habitación estaba a oscuras, la ventana estaba más abierta y el aire apagó las velas. Al acercarme a ella un vaho caliente y fétido se impregnó a mi cuerpo. -¿Estás bien? Le pregunté sin obtener respuesta. Preocupado, alargué mi brazo para tocarla y me electricé de pavor al sentir unas piernas peludas con garras. Pensé estar viviendo una pesadilla. Todavía le pregunté: -¿Eres tu cariño?, por toda respuesta escuché unos gemidos, e inmediatamente después con una voz cavernosa y angustiante me dijo: - ¡Tengo mucho miedo, no sé que está pasando conmigo y con mi cuerpo! Una pausa, y continúo: ¡Pero quiero que sepas que te quiero mucho!  No aguanté más, me senté junto a ella, le acaricié la cabeza y la llené de besos y lágrimas que habían desbordado mis emociones, mis preocupaciones y mis miedos. Me acosté a su lado. Tratando de minimizar tan grave momento, le dije: -¿Aún sigues con tus fantasías sexuales de comerme por completo? -¡Sí…! me dijo llorando. Se montó encima de mí e hicimos el amor. A la mañana siguiente, ella volvió a su supuesta normalidad. Y a partir de esta, su primera vez, cada luna llena la loba volvía a ella. Pero ya no estaba sola: las lágrimas, el sudor y las mordidas de amor de esa noche también me habían transformado.


miércoles, 17 de agosto de 2016

ÁNGEL MÍO Antonio Fco. Rguez. A.

Ángel Mío
Antonio Fco. Rodríguez Alvarado


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No puedo dejarte de amar
Si no te olvido,
Tus caricias cubrieron mi piel
Y tu cariño a mi corazón.

Desde tu partida
Quedó tan constreñido
Mi corazón que no quedó
Espacio para otro amor.

Sigues tan pegada
A mis recuerdos
Que siento
Seguimos igual.


Y eres tan linda
Que pienso
Que el cielo no sería
tan hermoso sin ti.



La vida en seis pasos…Antonio Fco. Rguez. A.

La vida en seis pasos…
Antonio Fco. Rodríguez Alvarado


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1) Poder dormir cuando se muere de sueño… es poesía,


2) Poder comer cuando se muere de hambre… es poesía,


3) Abrigarse bien cuando se muere de frío… es poesía,


4) Acordarse de Dios cuando se muere de miedo… es poesía,


5) Que la persona que te gusta te sonría… es poesía,


6) Llevártela a la cama… ¡Ah, toda una travesía! 


(adiós miedo, hambre, sueño y sensación fría).


viernes, 12 de agosto de 2016

MANHATTAN, N.Y. Crónica de un viaje. Antonio Fco. Rguez. A.

MANHATTAN, N.Y.
(Crónica de un viaje realizado)
Antonio Fco. Rodríguez Alvarado


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     Tomé muy temprano el vuelo de México a Houston, al cual llegué como a las 9 de la mañana, y con la novedad que se habían cancelados los vuelos a Nueva York, por la presencia de una tormenta, y después de esperar todo el día y la tarde, anunciaron un vuelo especial, a las 7.30 de la noche, el cual abordaríamos todos los pasajeros que teníamos programado salir a diferentes horas. El avión rebasaba en gran medida el estándar de los vuelos comunes a ese destino. En el trayecto, pese a ser un avión colosal, se sentía muy fuerte el zarandeo por la tormenta, y obvio que, en un momento dado, me dio miedo. No recuerdo bien, si 3 o 4 horas después, alguien comentó que ya volábamos sobre la ciudad. Abrí la ventanilla y pude apreciar por sobre las nubes un mundo de luces de brillantes colores, una vista bellísima que tardó varios minutos, la ciudad era interminable, sentí que me regresó el alma al cuerpo y en automático me acordé de la canción “Luces de Nueva York” interpretada magistralmente por la Sonora Santanera, y me dije: Después de ver esto, ya me puedo morir…

Central Park

     Era mi primera vez en la isla de Manhattan, al fin conocía la hermosa ciudad de los rascacielos, Nueva York, me resultó muy fácil y agradable recorrerla caminando. Un año antes habían derribado las torres gemelas e hicieron en el mismo lugar un parque conmemorativo el cual no quise conocer pensando en tantos sufrimientos y desgracias que ahí ocurrieron. Pero no se salva uno de este tipo de recuerdos, a la entrada al Central Park, lo primero que me enteré era que el centro del parque fue llamado “Strawberry Fields Forever", en memoria de John Lennon, al cual habían matado, en aquel trágico 8 de diciembre de 1980, en la entrada del edificio Dakota situado enfrente, que es donde él vivía. En mi recorrido dentro del bello parque me emocionó escuchar una melodía tocada con saxofón, seguí el origen de la música y me sorprendió ver recargado sobre la arcada de un puente a un señor ya viejo tocando su amado sax. Son ese tipo de vivencias que te recargan y se quedan impresas en el alma. Pasé al Museo Americano de Historia Natural, saludando en el pórtico a la estatua ecuestre de Theodore Roosevelt. Vi un grupo de personas y me les uní, no sabía que estaban esperando que llegara su guía y que habían pagado sus 20 dólares de entrada, así que con mucha pena entré sin pagar boleto. Quedé maravillado con tanta información y tan bien presentada, obvio que mi mayor entusiasmo fue al descubrir la sala sobre las culturas ancestrales de México prehispánico.

American Museum of Natural History

     Había visto tantas películas americanas de policías que aparcaban sus patrullas y salían a comer unos ricos hotdogs, que en la misma esquina de Broadway vi un puesto de ellos y pedí uno, fue horrible, nada que ver con los nuestros, de México. No me quedé con las ganas de ver mi cara en el alto edificio así que pasé a que me tomaran la foto para proyectarla. Existen centenas de edificios, muy bonitos, pero muy desangelados, de colores metalizados, nada qué ver con los colonial artístico y romántico de nuestra Ciudad de los Palacios, México, D.F. y que por cierto, es la ciudad con el mayor número de museos en todo el mundo.

Broadway


     Algo que me llamó poderosamente la atención fue encontrarme gran cantidad de pennys o monedas de un centavo de dólar tirados en la calle, vi que la gente no les hacía caso, pero yo como buen cristiano me iba agachando a levantarlos. A diario juntaba arriba de treinta monedas. Nunca pregunté, si los neoyorquinos los tiraban por pensar que les traía suerte, o por despreciarlos.


     Admirable que los autobuses urbanos respeten la parada de los minusválidos y senectos y que inclusive tengan una escalerilla mecánica especial para facilitar su ingreso. Y en relación al mito sobre la violenta persecución en automóviles de algunas películas americanas, me percaté que está penalizado correr a altas velocidades, no respetar el paso peatonal y sobre todo el uso sin sentido del claxon.


     Existen infinidad de áreas verdes, todas muy bien condicionadas con mesas y sillas para el confort del ciudadano que quiera lonchar, leer y escribir o usar su laptop, me senté en una de las bancas de un céntrico parque, y observé el ir y venir de las personas sobre las avenidas, me levanté tan distraído que olvidé mi paraguas en la banca. Me tocó pasar por afuera de un parque enrejado y con puertas cerradas, al parecer era exclusivo para cierta élite. E igual me sorprendió que haya parques equipados con juegos para las mascotas.

Empire State Building

     Una de los mayores deseos en mi vida fue conocer el Empire State, aquí entre nos me recordaba a la guapa Jesicca Lange en brazos de King Kong. Me formé en la gran fila de acceso, y una vez arriba no pude apreciar todo el panorama debido a lo nublado de la tarde, bueno, pero me encontré un paraguas olvidado y, así pude compensar el que había dejado en la banca del parque. A la salida, en la esquina del edificio hay una tienda en donde venden juguetes de los superhéroes, compré algunos de ellos.


     Me acosó el hambre, distinguí un restaurante de comida mexicana, nada que ver, no tienen el sazón de acá. Y descubrí que para comer hamburguesas no hay nada mejor que un establecimiento atendido por portorriqueños. Finalmente los siguientes días preferí ir a comer comida china en el Chinatown e italiana en el Little Italy. Los dos barrios colindan.

Little Italy

     Me había dado gran tristeza ver que en la película americana The Day After Tomorrow, son quemados los libros de The New York Public Library para combatir el frío glacial. Llegué a ella, en la entrada me pidieron mi paraguas el cual metieron en una máquina que los forra para no mojar con su goteo dentro de la biblioteca. Pedí varios títulos para leer, casi todos hubo, pedí copiar uno de ellos, el cual estaba tan deshidratado que parecía un viejo pergamino. Hay una sala equipada con varias copiadoras, uno mismo puede copiar sus libros, pero en el caso del mío, tenía que hacerlo una persona especializada, y entregarlo en dos días, mismos que me pasé leyendo en la biblioteca. En dónde además me dieron mi credencial de miembro de ella. Cada copia cuesta 20 centavos de dólar, tuve que pagar arriba de 800 pesos de los nuestros por mi copia. Fue muy doloroso apreciar en las copias que a cada impresión se rompieran las hojas del libro. Unos seis años después, en una nueva librería de usados en Xalapa, Ver., encontré y compré el mismo libro, seminuevo, bien envuelto, a 80 pesos. Aclaro que nunca más lo he vuelto a ver a la venta.

The New York Public Library

     La vuelta en barco sobre los ríos Hudson y East, es un deleite de 2 a 3 horas, aprecias la emblemática estatua de La Libertad, en su isleta, cerca de la desembocadura del río Hudson. Pasas por debajo de hermosos puentes como el Brooklyn, y unas vistas formidables de la ciudad.

Brooklyn Bridge


     Por cierto, que me imaginaba enorme a la estatua de la Libertad. Realmente no era cómo me esperaba. En películas y documentales le ponen efectos para verse imponente. Estaba cerrada al público por mantenimiento de la misma.


     Uno de los lugares que más me gusto es Greenwich Village, lo sentí más bohemio, más europeizante, lleno de cafés, restaurantes, pastelerías, tiendas con mesas sobre la banqueta, se escuchaba la música de jazz.

 Greenwich Village

     Checando que tipo de comidas ofrecían los restaurantes del área, y curioseando en tiendas y bazares, encontré a una joven americana que tenía en venta algunos artículos fuera de su casa. Me llamó la atención una tetera china de cobre, y al momento de preguntarle el precio, se acercó un cartero y le entregó una carta que al instante de verla la llenó de alegría, los ojos le brillaron y esbozó una amplia sonrisa. Me contagió su alegría y le eché “porras”. Aproveché la ocasión para preguntarle por el precio de la tetera y me dijo 10 dólares. Cómo yo traía los bolsillos llenos de “pennys” (centavos), y monedas de 5 ctvos. (níquel), de 10 ctvos. (dime) y 25 ctvos. (quarter) empecé a contar y al verme me exclamó ¡Is free, is for you!, le di las gracias y me retiré contento con mi tetera china de cobre. Ahí entendí que a los neoyorquinos nos les agradan mucho las monedas de pequeño valor.


Por cierto, todo este relato es porque vi hoy mi bella tetetera china de cobre.



jueves, 11 de agosto de 2016

AMOR FILIAL Antonio Fco. Rguez. A.

AMOR FILIAL
Antonio Fco. Rodríguez Alvarado


Imagen tomada de Internet


     Un fin de semana más en el servicio de urgencias en la clínica de aquella población cañera. La carretera estaba en tan mal estado, que tenía que esperar todas esas noches sobre ella a que pasara un autobús que me llevara al puerto de Veracruz, y después de más de dos horas de viaje, usualmente sin haber encontrado asiento disponible llegaba a mi destino, tomaba un taxi y al bajar de él y empezar a caminar esos 20 metros de entrada al edificio, sentía que mis pasos se ponían lentos y pesados, cómo no queriendo llegar, pero a la vez había un pensamiento que me animaba a seguir. Y en efecto, igual que todas esas noches de domingo, mi hija esperaba por mí. Ella con su gran amor prendía mi alma. Inmediatamente me llenaba de besos y abrazos, me ofrecía una taza de café y me preguntaba cómo me había ido esos dos días de ausencia por el trabajo. Aunque a veces sentimos que no todo en la vida marcha como uno quisiera, siempre habrá quién con una sonrisa y su amor nos haga sentir que no todo en el mundo es gris.